miércoles 17 de julio de 2019

Noticias | 9 jul 2019

Clínica San Jorge realiza la primera cirugía para tratar epilepsias en TDF

PRIMERA CIRUGÍA PARA TRATAR EPILEPSIAS EN TDF: Clínica San Jorge llevó a cabo con éxito la primera intervención quirúrgica para el tratamiento de epilepsias de difícil control. La operación consistió en la colocación de un Neuroestimulador Vagal, un moderno dispositivo que se aplica en el paciente como un marcapasos y que envía estímulos eléctricos que impiden el desarrollo y progresión de las crisis de epilepsia. 


Clínica San Jorge llevó a cabo con éxito la primera intervención quirúrgica para el tratamiento de epilepsias de difícil control. La operación consistió en la colocación de un Neuroestimulador Vagal, un moderno dispositivo que se aplica en el paciente como un marcapasos y que envía estímulos eléctricos que impiden el desarrollo y progresión de las crisis de epilepsia. 

 

“Es una satisfacción profesional que exista la posibilidad de que pacientes con estos cuadros puedan acceder a estas terapias en el ámbito de la clínica y se tenga acceso al seguimiento, controles técnicos y dosificación del tratamiento” refirió a ARGENTINA ONLINE el Dr. Martos, neurólogo de Clínica San Jorge. “Es un tratamiento novedoso, de alta tecnología y que resuelve situaciones que llevan años de refractariedad a otras terapias”.

 

¿Para qué casos de epilepsias sirven estos procedimientos?

La epilepsia son las crisis recurrentes no voluntarias ya sean con convulsiones u otras manifestaciones complejas. En algunos casos no responde a los tratamientos estándares medicamentosos y genera la llamada “Epilepsia refractaria” con persistencia de las crisis, incluso llegando a una gravedad extrema. Se considera actualmente que luego de 1 año de tratamiento en dosis y frecuencia adecuada con persistencia de la recurrencia estamos en presencia de refractariedad y falta de posibilidad de respuesta a los tratamientos convencionales con consecuente deterioro progresivo de la calidad de vida e incluso riesgo de vida. Por lo común estos pacientes van sufriendo un deterioro progresivo en su sistema nervioso que constituye además una encefalopatía per se. Estadísticamente se calcula que 1/3 de los pacientes con Epilepsia van a ser refractarios.

 

Uno de los tratamientos para esta situación es la aplicación de un Neuroestimulador de tipo VNS que polariza el nervio Vago en el cuello y envía estímulos eléctricos que impiden el desarrollo y progresión de las crisis. Esta terapia puede ser suficientemente efectiva por si sola en  algunos casos o también mantenerse conjuntamente con las otras terapias previas. Una de las características es que aumenta su efectividad con el paso del tiempo, ya que en la medida que polariza el nervio vago mejora la trasmisión de impulsos hacia el cerebro evitando con cada vez mayor eficacia la producción de las crisis.

 

¿Cómo se detecta en los pacientes?

Durante el seguimiento neurológico del paciente con Epilepsia se detecta la refractariedad de la enfermedad y se realizan los chequeos adecuados para saber si es un opción terapéutica el Neuroestimulador VNS, si es una opción se debe proceder a su colocación.

 

¿Cómo funciona el Neuroestimulador?

El dispositivo se coloca en forma subcutánea y por medio de un procedimiento quirúrgico de tunelización se llega al nervio vago en el cuello donde se atan sus electrodos al nervio. La intervención consiste en la localización subcutánea en el tórax, similar a un marcapasos, la tunelización del cable y el atado al nervio. La aplicación en si lleva un tiempo breve y es una cirugía sin riesgos si es aplicada por los profesionales adecuados.

Posteriormente se activa y se realizan controles muy simples por medio de un sistema de detección electromagnética externo, permitiendo regular la estimulación terapéutica necesaria en forma individualizada para cada paciente en controles periódicos. El Neuroestimulador, de esta forma, entrega los estímulos eléctricos al nervio vago según la frecuencia e intensidad elegida cada vez que se realiza el monitoreo. La batería se debe recambiar cada unos 5 años en promedio, no requiriendo habitualmente otras intervenciones. 

 

¿Qué beneficios tiene?

Algunos de los beneficios a destacar son que el paciente retorna a sus actividades habituales el mismo día, que puede participar de actividades deportivas como la natación y otras, ya que sólo debe evitar los golpes sobre el mismo y la exposición a campos magnéticos, no interfiere en otras situaciones de la vida diaria. Cuando el paciente presenta la Encefalopatía previamente explicado se obtiene el beneficio de la disminución en el número e intensidad de las crisis y consecuentemente asociado a una disminución del estado de Encefalopatía lo que permite una mejor comunicación y retomar una participación activa en la vida social.


La colocación de un dispositivo de Neuroestimulación vagal es una práctica confiable, segura y con un gran beneficio asociado para quien la necesita. Lleva un seguimiento muy accesible y se puede regular a demanda la necesidad de acción del dispositivo que además puede detectar el comienzo de una crisis y activar el estímulo terapéutico logrando suprimirla antes de que produzca efectos visibles para terceros.

 

Este logro de la institución que dirige el Dr. Carlos Sánchez Posleman estuvo a cargo de los doctores Matías Cogo (Neurocirugía) y René Boudot (Neurocirugía), e incluyó la participación del Dr. Jorge Dotti (Cirugía Vascular), del control técnico del equipo a cargo de los técnicos especializados, y del Dr. Iván Martos (Neurología), quien realizó el seguimiento del paciente y las indicaciones de estudios que llevaron a la decisión de colocar el Neuroestimulador y posteriormente el seguimiento y control periódico del paciente así como la dosificación del funcionamiento del equipo.

 

“Con los avances que seguimos realizando en tratamientos de alta complejidad estamos logrando estar al nivel de los centros de salud más avanzados del país”, destacó el Dr. Sánchez Posleman.

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