29 ago 2025
La empresa israelí Cellebrite le contestó al Ministerio Público Fiscal que hoy no tiene la tecnología necesaria para abrir el teléfono Samsung de última generación que le secuestraron a Emmanuel Kovalivker, uno de los directivos de la droguería Suizo Argentina, investigada en el caso de las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
Cellebrite es la desarrolladora de la herramienta UFED (dispositivo universal de extracción forense), que usan los investigadores en esta causa.
La tarea de “extracción forense” del contenido de los teléfonos la está haciendo la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip), organismo del Ministerio Público Fiscal. Se la encomendó el fiscal del caso, Franco Picardi.
Esta semana, la Datip le entregó al fiscal todo el contenido que bajó del celular de Diego Spagnuolo, extitular de la Andis. En la revisión del teléfono se detectó que hay mensajes borrados. También se constató que el otro teléfono secuestrado a Spagnuolo no estaba operativo y estaría dañado.
El teléfono que le abrieron a Spagnuolo estaba encendido por lo que resultó más fácil su acceso, pese a que el exfuncionario se negó a entregar a la Justicia la clave de ingreso.
El único que aportó su clave fue Daniel María Garbellini, el otro funcionario de la Andis desplazado por el Gobierno tras la revelación de los presuntos sobornos.
La Datip también logró abrir uno de los teléfonos del jefe de seguridad de Nordelta, que fue indagado por el juez federal Sebastián Casanello acusado de haber permitido que Jonathan Kovalivker eludiera a la policía cuando fue a buscarlo a su casa de Nordelta. Se trata de Ariel de Vicentis, cuya actitud motivó nuevos allanamientos en el lugar.
Jonathan Kovalivker entregó esta semana su celular, pero -como su hermano- sin la clave. Se trata de un IPhone. Fuentes de la investigación dijeron a LA NACION que confían en que lograrán desbloquear este aparato porque está previsto que en el corto plazo la tecnología avance. Explican que cuando un celular no se actualiza (y en este caso no se va a actualizar), no incorpora las nuevas herramientas de seguridad y eso lo vuelve más vulnerable. Dicen que es cuestión de tiempo, pero que finalmente se va a conseguir. Por el momento, siguen sin poder abrir este teléfono.
Los Kovalivker son los dueños de la droguería Suizo Argentina, una de las empresas más importantes del país en el rubro de la distribución y almacenamiento de medicamentos e insumos de salud.
La Justicia investiga si la empresa tenía un papel en la supuesta trama de coimas a la que se alude en las grabaciones de Spagnuolo, que todo indica que fueron clandestinas y están editadas.
Allí, una voz que sería Spagnuolo sostiene que la Suizo Argentina era la encargada de hablar con las otras prestadoras para recaudar retornos para los funcionarios. “La gente de la Suizo llama a los demás proveedores y les dice: ‘Ya no es más el 5, ahora tenés que poner el 8. Lo tenés que traer a la Suizo y nosotros lo subimos a Presidencia. Así, por teléfono’”, se escucha decir a quien sería Spagnuolo.