lunes 21 de septiembre de 2020

Noticias | 15 sep 2020

Coronavirus

El turismo burbuja: cómo será volver a viajar

Entre permisos, cuarentenas, testeos y declaraciones juradas, todas las reglas de juego para ser turista en la nueva normalidad que impone el coronavirus.


TAGS: TURISMO, BURBUJA

“El turismo es un fenómeno social, cultural y económico que supone el desplazamiento de personas a países o lugares fuera de su entorno habitual por motivos personales, profesionales o de negocios. Esas personas se denominan viajeros y el turismo abarca sus actividades”(Organización Mundial del Turismo).

Si hay algo que el coronavirus vino a quebrar es la definición misma del turismo. “Compartir”, “intercambiar”, “movilizarse”, “apertura”, “libertad”, “disfrute” son conceptos vinculados a los viajes que han quedado aplastados de un día para el otro por el “encierro”, el “aislamiento”, los “cierres o restricciones de fronteras” y el “temor” que impuso la pandemia.

En una lucha desigual por dominar la incertidumbre y la falta de confianza, y activar la industria en el futuro inmediato, aparecieron los “protocolos”, las “burbujas” y la evolución de “fases”.

Herramientas que nacieron frente a la pandemia. En este caso, una app avisa si estuviste expuesto al coronavirus. Detrás, la torre Eiffel en París. Foto: Cyril Marcilhacy/Bloomberg

Herramientas que nacieron frente a la pandemia. En este caso, una app avisa si estuviste expuesto al coronavirus. Detrás, la torre Eiffel en París. 

 

 

Vimos con envidia a la gente disfrutando en las playas del Mediterráneo. Dos meses más tarde, los operadores turísticos de Alemania estaban cancelando los viajes a España por el incremento de casos, mientras que hace poco más de una semana, Bélgica imponía cuarentena a quienes llegaran desde el país ibérico.

Las idas y vueltas en las restricciones de fronteras, los rebrotes, los cambios repentinos en las reglas de juego y los altos niveles de contagio en algunas regiones pinchan burbujas y reajustan protocolos, y las fases más estrictas amenazan con destronar a aquellas más relajadas.

“No podemos hablar de un nuevo ordenamiento turístico. Es un nuevo ordenamiento de vida lo que hay por delante. Todas las actividades que desarrollamos entran en un nuevo escenario. El turismo también forma parte de la nueva normalidad en la que vamos a tener que transitar, convivir o acostumbrarnos hasta que llegue la vacuna”, dice Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo.

 

Antes de viajar

Revisar condiciones de ingreso al destino para argentinos y otras generales: ¿se exige cuarentena, testeo o seguro médico?

Chequear la condiciones de las tarifas antes de comprar pasajes aéreos, estadías de hotel, excursiones. Esencial: flexibilidad para cambios y/o devoluciones.

Contratar servicio de asistencia al viajero o seguro médico. Consultar cobertura por coronavirus y situaciones relacionadas como cuarentenas o vuelos cancelados.

En el equipaje, incluir barbijos (obligatorios en varios destinos, parques, museos) y alcohol en gel (no se puede despachar en el avión; envase pequeño en equipaje de mano).

Viajes en avión al exterior desde/hacia Argentina: completar la Declaración Jurada Electrónica en la web de Migraciones 48 horas antes de viajar. Hacer el check in online en la web de la aerolínea.

Viajes en auto: cuando se pueda circular y hacer turismo en la Argentina, chequear si se requieren permisos para moverse, para ingresar en el destino o si hay que registrarse en alguna app oficial.

Llegar anticipación para cumplir con todos los controles. Siempre conviene consultar con la línea aérea según tipo de vuelo y aeropuerto de partida.

Solo ingresa al aeropuerto la persona que viaja previo chequeo de la temperatura y estado de salud.

Usar barbijo o tapabocas en todo momento y mantener la distancia.

Las aerolíneas cambiaron los procesos de embarque para evitar aglomeraciones. Prestar atención a las indicaciones de la tripulación.

Usar tapabocas todo el tiempo. Algunas aerolíneas entregan kits de prevención antes de abordar, con barbijo y toallitas sanitizantes.

Limitar al máximo los movimientos dentro del avión. Si se necesita ir al baño, verificar que el cartel indicador de disponibilidad esté verde antes de levantarse. No formar fila.

El servicio de comida está reducido o suspendido según la duración del vuelo. Chequear con cada aerolínea por mantas, almohadas y auriculares.

Salvo algunas excepciones, las aerolíneas consideran que no es necesario dejar asientos libres ya que el sistema de filtros HEPA recicla el aire y da seguridad.

Para desembarcar, levantarse del asiento solo cuando la tripulación lo indique.

Control de temperatura al ingresar y registro de salud. Usar barbijos o tapabocas en los espacios comunes.

De ser posible, realizar el check in y check out digital y pagar con medios electrónicos.

Priorizar el uso de escalera en vez del ascensor. En caso de usar el ascensor, que sea individual (o por grupo familiar)

Desayuno: en la habitación o take away. Hay hoteles que adaptaron el servicio buffet para evitar que los huéspedes manipulen cucharas y alimentos.

Restaurantes con cartas digitales, capacidad limitada y reserva previa. En muchos hoteles, el minibar se eliminó de las habitaciones.

Los atractivos tienen capacidad limitada, incluyendo playas. Reservar de manera anticipada día y horario de visita a museos, parques nacionales o parques de diversiones.

Movilizarse con barbijo o tapabocas siempre que sea obligatorio.

Los puntos de encuentro de paseos grupales, salvo condiciones climáticas adversas, son al aire libre.

En caso de actividades grupales, como una caminata, mantener la distancia. Lo mismo en museos y monumentos: algunos sitios entregan dispositivos con alarmas de proximidad.

Siempre que sea posible, llevar equipo propio, desde binoculares hasta artículos personales como gorros o auriculares para evitar compartir o pedir prestado.

 

Quiero viajar

La industria turística, que genera expectativas, cumple sueños y alienta el intercambio entre culturas, se encuentra en estado crítico y lo marcan la caía del tráfico aéreo, el poco movimiento de turistas internacionales y las pérdidas económicas en todos los rubros.

Sin embargo, el deseo de viajar está. En una encuesta realizada por Clarín en las últimas semanas, el 65% de los lectores contestó que quiere viajar y esencialmente por vacaciones (66%) o para visitar familiares (30%).

 

 


En Argentina, por ahora, el futuro del turismo sigue siendo una incógnita, aunque sí tenemos una certeza: los que viven de la actividad se hunden en una crisis cada vez más profunda.

Veámoslo de otro modo: si ya para cruzar la General Paz es necesario tener un permiso y una razón valedera, “esencial”, se hace difícil imaginar cuándo podremos concretar aunque sea una breve escapada para pasar un día de campo.

Vistas impactantes de Nueva York desde Edge, un nuevo mirador al aire libre que reabrió el 2 de septiembre. Foto: TIMOTHY A. CLARY / AFP

Vistas impactantes de Nueva York desde Edge, un nuevo mirador al aire libre que reabrió el 2 de septiembre. 

 

El nivel de casos de coronavirus –acumulados desde el inicio, por día, por millón, como sea- nos tiene todavía en aislamiento, con la circulación restringida.

Sin vuelos de cabotaje -¿arrancarán en octubre?-, con vuelos especiales al exterior -son 81 los autorizados para todo septiembre- que no traen turistas, y sin ómnibus de larga distancia, la actividad turística es prácticamente nula.

Sí, es cierto, hay algunas provincias que habilitaron el turismo interno, como Misiones -hay que registrar el viaje en una app oficial; las Cataratas tienen un cupo diario- o Mendoza, donde se impuso el enoturismo entre los locales. Sí, es cierto, algunos parques nacionales y centros de esquí abrieron para los residentes locales. Pero sin conectividad y con las medidas de aislamiento vigentes, estamos muy lejos de hablar de turismo y mucho menos de reactivación.

Soledad en Caminito: una postal de Buenos Aires sin turistas. Foto: Juano Tesone

Soledad en Caminito: una postal de Buenos Aires sin turistas.

 

“Cuando desde la Cámara Argentina de Turismo proponemos una apertura es porque la actividad no aguanta cerrada. El 90 por ciento del mundo está abierto y hay Covid en todo el mundo. O nos quedamos guardados hasta que salga la vacuna, o asumimos las responsabilidades individuales y sociales, y salimos a convivir con el virus”, señala Aldo Elías.

“Mi mayor preocupación no está en la coyuntura de la excepcionalidad; mi mayor preocupación es que las consecuencias que sobrevivan al coronavirus no se conviertan en obstáculos para la reactivación rápida del sector”, dice Gustavo Santos, ex ministro de Turismo de la Argentina y autor del libro “El Después. Turismo y Humanidad”, junto con Michel Durrieu.

Y agrega: “No podemos funcionar si cada uno toma decisiones en forma aislada”.

 

“Como indican los numerosos casos registrados en todo el mundo, estamos lejos del fin de la pandemia, por lo que debemos estar preparados para emprender con rapidez acciones que salven vidas. Sin embargo, hemos aprendido que también podemos adoptar medidas decisivas para proteger los empleos y salvaguardar los numerosos beneficios que el turismo ofrece tanto a la humanidad, como al planeta”.

 

“El Covid 19 nos ha envuelto a todos. Hemos entendido brutalmente lo que significa globalización… De lo que estoy convencido es que la necesidad de interrelación entre los hombres, el descubrimiento de lo desconocido, la búsqueda del espacio natural que reconforta, la experiencia del viaje, sobrevivirá a cualquier virus, aun a riesgo de convivir con él”.

 

“La coordinación público-privada y entre países es fundamental para eliminar barreras y, en su momento, abrir fronteras. Debemos considerar que la recuperación primero será nacional, después regional y por último internacional”.

 

“La crisis sobre el sector turístico será más larga que las anteriores, por varios años. Tendrá una magnitud sin precedentes… Obligará a un cambio de paradigma antes de recuperarse o reconstruirse… La oferta se tendrá que reinventar. ¡Pero la humanidad seguirá viajando!”.

 

“Las fronteras están en gran parte cerradas. La gestión gubernamental de las restricciones de viaje es tan impredecible y descoordinada que la gente no vuela. Para la industria y los viajeros esto es frustrante. Y es trágico para el creciente número de desempleados cuyos medios de vida están siendo destruidos”.

 

Un futuro ¿próximo?

Supongamos que lo que todos esperamos, que los contagios cedan de una buena vez, se da en breve. El próximo mes, para fin de año, para el inicio de las vacaciones de verano. ¿Cómo seremos turistas en este contexto?, ¿cómo será viajar en la era del coronavirus? Algo hemos podido ver en regiones en las que los viajes se reactivaron.

En primer lugar, desde marzo hasta ahora, además de sanitizar los productos del supermercado y aprender a usar alcohol al 70 por ciento, si hay algo que hemos incorporado es que las reservas que hagamos en materia de viajes deben ser flexibles, con posibilidad de cambio.

Una de las playas de Barcelona, España. Foto: REUTERS/Nacho Doce

Una de las playas de Barcelona, España.

 

Pero para los viajeros, la pandemia impone muchas otras cuestiones. Ya no se trata solo de tener el pasaporte en regla, en buen estado y la visa vigente, por ejemplo.

¿Podemos ingresar al destino al que queremos viajar? ¿Tenemos que hacernos un testeo previo? ¿Exigen cuarentena al arribar? ¿Qué tipo de seguro médico nos van a pedir? ¿Hay que sacar permiso para circular? ¿Tenemos que tener el alojamiento definido? Eso, para empezar. Y para tomar nota: www.iatatravelcentre.com/world.php; www.tripsguard.com y reopen.europa.eu/es son algunos de los sitios que actualizan permanentemente la información sobre fronteras, requisitos y viajes.

Con barbijo o tapabocas junto a la Fontana di Trevi, Roma. Foto: REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Con barbijo o tapabocas junto a la Fontana di Trevi, Roma. 

 

Igual, para quien esté pensando en viajar al exterior en un futuro cercano, resulta imprescindible llamar al consulado correspondiente y chequear condiciones de ingreso. Hoy, por ejemplo, hay vuelos especiales a Europa, pero solo pueden abordarlos los argentinos que tengan doble ciudadanía, un trabajo o una cuestión impostergable. En cambio, por ahora los argentinos pueden ingresar a Estados Unidos sin restricciones.

La asistencia al viajero no es un tema menor: cada vez son más los países –más de 40- que exigen seguro médico con cobertura específica para casos de Covid-19. Uno de ellos es Brasil, donde es obligatorio desde el 29 de julio pasado. Todos los europeos del espacio Schengen, algunos caribeños –Aruba, Cuba, Bermudas, Costa Rica- y también varios del Sudeste asiático, como Tailandia o Camboya.

Tests y cuarentenas: son las variables del momento. Algunos países hacen testeos aleatorios en el aeropuerto, otros lo imponen como requisito de ingreso y hay destinos que optan por la cuarentena especialmente para quienes proceden de las zonas más afectadas. Ambas condiciones de ingreso van y vienen, se ajustan y aflojan al calor de los contagios en el mundo.

Mantener distancia, no juntarse: un cartel de advertencia en una playa de California, Estados Unidos. Foto: REUTERS/Mike Blake

Mantener distancia, no juntarse: un cartel de advertencia en una playa de California, Estados Unidos. 

 

Y en cuanto a los precios, está por verse. Con menos gente circulando, la necesidad de equiparse para cumplir con todos los protocolos y trabajar con la capacidad limitada, es probable que en un futuro próximo viajar sea más caro.

“En esta primera etapa se van a poder encontrar muchas ofertas. Las empresas están desesperadas por generar ingresos y tienen mucha oferta disponible. A medida que avancen los meses, y comience a ajustarse la oferta y se sumen los costos de los protocolos de seguridad, limpieza y las restricciones para el uso del espacio, los precios van a subir, siempre y cuando la demanda lo permita (y esa es una de las grandes dudas de los próximos meses)”, explica Jorge Gobbi, especialista en turismo, Doctor en Ciencias Sociales y autor del primer blog de viajes de la Argentina.

“Otro tema es qué va a pasar con las alternativas más económicas, como los hostels, ahora que van a tener que limitar sus espacios disponibles”, agrega Gobbi.

 

Luego siguen los famosos protocolos que implican que todos los movimientos estén regulados y que todos aplicamos diariamente desde el momento en que salimos a la calle a hacer las compras. Barbijo en todos los espacios públicos, distancia, anticipación de los procesos y reducción de contacto con otras personas.

Léase: llevar varios tapabocas en la mochila y varios más en la valija, alcohol en gel –en equipaje de mano y frasco pequeño si vas en avión-, llegar con más anticipación que de costumbre al aeropuerto ya sea para un vuelo doméstico como internacional, bajar todas las aplicaciones que puedan necesitarse para resolver cuestiones de manera digital y planificar el viaje como para tener ya reservados los lugares que quieran visitarse.

Eso de “Mirá este museo… ¿entramos?”, ya no va más. La capacidad de las atracciones está limitada y requieren reserva previa. Un ejemplo: para la apertura de Machu Picchu, en Perú, dicen que solo se admitirán 675 visitantes diarios. Prepandemia, en temporada alta, solían entrar hasta 5.000.

La Zona Arqueológica de Teotihuacán, en México, reabrió al turismo en septiembre. Foto: Xinhua/Israel Rosas

La Zona Arqueológica de Teotihuacán, en México, reabrió al turismo en septiembre.

 

Nos tomarán la temperatura en todos los lugares a los que ingresemos, tendremos que llenar declaraciones juradas sobre nuestro estado de salud –aquí, Migraciones lanzó la semana pasada la Declaración Jurada Electrónica que se completa 48 horas antes de viajar en www.argentina.gob.ar/interior/ migraciones/ddjj-migraciones-, habrá que sanitizar manos y calzado donde se pida y circular por donde nos indiquen.

No, no todos los aviones dejan la fila del medio libre: las aerolíneas y entidades que las representan como IATA, consideran que con los controles a los empleados, el uso obligatorio del barbijo y la recirculación de aire que ofrecen los filtros Hepa el vuelo es suficientemente seguro. Pese a esto, algunas aerolíneas han decidido bloquear el asiento central para dar más tranquilidad a los pasajeros: Delta Airlines extendió esta medida hasta enero 2021.

Sí, puede pasar que lleguemos a la playa, que esté llena y haya que esperar o elegir otro balneario. Ya vimos colas de gente esperando para ingresar en algunas playas de Barcelona.

Primeros pasos en busca de turistas en Roma: una recorrida por el Coliseo de Roma, previa a la apertura al público, en junio. Foto: Cecilia Fabiano/LaPresse via AP.

Primeros pasos en busca de turistas en Roma: una recorrida por el Coliseo de Roma, previa a la apertura al público, en junio. 

 

Acá, en Villa Gesell, anunciaron que como parte del “Plan sanitario integral para la temporada de verano” se va a medir e informar en tiempo real la afluencia de turistas a las playas para que la gente sepa cuál está disponible: bandera verde, avanti; bandera roja, sorry, no hay lugar.

“Si se toma la decisión de abrir, con vuelos y transporte terrestre, ¿cuál va a ser la actitud? Si hay algo no puede ocurrir es que cada municipio fije la forma de circulación a través de su destino. Si queremos que la actividad turística vuelva, tenemos que aceptar que la libre circulación que marca la Constitución Nacional no es un chiste”, advierte Aldo Elías.

 

Todas las actividades turísticas ya cuentan con sus protocolos, sean los elaborados internamente a partir de los que fueron comunicando organismos internacionales o los que ha definido el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación junto con entidades del sector.

Pero lo que aún no está claro es cómo va a ser la circulación.

“Es algo vital para programar la temporada de verano”, dice Graciela Fresno, de FEHGRA (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina) y agrega: “Si alguien viaja de Jujuy a Mar del Plata tiene que atravesar varias provincias, y no puede ajustarse a los diferentes protocolos que imponga cada una”.

El centro de esquí Cerro Catedral, en Bariloche, abrió a fines de julio para residentes locales que tuvieran pases previamente adquiridos.

El centro de esquí Cerro Catedral, en Bariloche, abrió a fines de julio para residentes locales que tuvieran pases previamente adquiridos.

 

Pánico vs. libertad

“Hay una porción grande de Humanidad que se ha enfermado no de coronavirus sino de pánico”, dice Gustavo Santos, y asegura que no se puede ser turista con miedo.

“Pero al mismo tiempo, hay otra parte de las personas, casi por igual, para quienes la necesidad de ejercer la conciencia plena de la libertad es tan grande que cuando puedan, van a viajar como una búsqueda de recuperar libertad individual”, agrega.

 

Por su parte, Aldo Elías afirma: “El temor de la gente va a ser un tema a tener en cuenta. Al estar prohibido viajar, ahora no piensan en esa situación. Pero cuando se habiliten los transportes, empezarán las preguntas”. Y asegura que “los destinos de cercanía van a ganar por paliza, terminantemente”.

Todos los expertos en turismo vienen señalando desde un primer momento que los destinos más cercanos serán los primeros en reactivar. Y también que la Argentina, con sus increíbles paisajes naturales, tiene grandes oportunidades, siempre y cuando se pueda circular.

“Si la pandemia es una oportunidad para lograr que más argentinos viajen por su país, eso no va a ser porque se resignen. Tiene que ser una combinación de factores. Alicientes económicos, recuperación completa de la conectividad, instalación de nuevos destinos, precios razonables y que no suban de manera desmedida apenas crece la demanda, etc.”, señala Jorge Gobbi.

Control de temperatura para ingresar en el London Eye, la icónica vuelta al mundo de Londres. Foto: REUTERS/Toby Melville

Control de temperatura para ingresar en el London Eye, la icónica vuelta al mundo de Londres. 

 

Y agrega: “No va a ser un trabajo simple, el mercado lleva décadas instalando la idea del viaje deseable como el viaje internacional, y como país, nuestra balanza turística es tradicionalmente deficitaria”, agrega.

En este sentido, habrá que ver, cuando se reglamente, cómo funciona uno de los puntos de la Ley de Sostenimiento y Reactivación del Turismo que prevé otorgar beneficios (compensación a modo de crédito) a los consumidores que adquieran paquetes para viajar dentro del país.

Por otra parte, para Analía Brarda, directora de la sede de Rosario de la Facultad de Turismo y Hospitalidad de la Universidad Abierta Interamericana, hay cuatro conceptos que definirán al turismo: turismo de cercanía, ecoturismo o turismo de naturaleza, turismo de familia y turismo flexible en tarifas y actualizaciones.

Ya a fines de enero, turistas con barbijo en el Taj Mahal, India. Foto: Pawan Sharma / AFP

Ya a fines de enero, turistas con barbijo en el Taj Mahal, India. 

 

“Deberíamos trabajar fuertemente en mejorar las condiciones de la calidad de servicios ya sea en tanto al cumplimiento de las normas de higiene y seguridad como en garantizar una experiencia personalizada, generando propuestas de mini turismo innovadoras. Potenciando tanto las gastronomías regionales y las rutas temáticas como las de la leche, la yerba mate, o las industrias agrícolas, por mencionar algunas”, señala la especialista.

El mayor escollo hoy es la incertidumbre y, al menos en la Argentina, la imposibilidad de circular. La primera –y por cómo van y vienen las cuestiones sanitarias en el mundo- es más difícil de combatir. La segunda requiere de reglas claras, planificación y la necesidad de apelar a la responsabilidad de todas las partes. Solo entonces podremos empezar a hablar de turismo. Solo entonces podremos empezar a pensar en viajar.

 

Fuente: Clarín

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