jueves 03 de diciembre de 2020

Noticias | 12 nov 2020

Coronavirus

Fernando Polack presentó su estudio con plasma: “Transforma al coronavirus en un catarro”

Después de seis meses de investigación, el equipo liderado por el infectólogo mostró alentadores resultados preliminares de su investigación.


TAGS: PLASMA, POLAK

Mientras no existían las vacunas que hoy se prueban con miles de voluntarios, se creía que el plasma era la "salvación". Y muchas personas internadas hasta lo exigían como tratamiento contra el coronavirus, aunque siempre se trató de un ensayo clínico. Después, el plasma perdió prensa en Argentina. Desde julio se descartó su uso en pacientes graves por Covid-19. 

Este jueves, el plasma volvió a estar en el centro de la escena de la pandemia. Y con una noticia "monumental", anunciada en la cancha de River. La Fundación Infant, que preside el prestigioso infectólogo Fernando Polack​, compartió este jueves al mediodía en el SUM del Estadio Antonio Vespucio Liberti las conclusiones preliminares de su investigación. Y fueron alentadoras.

El estudio "Evaluación de eficacia de la administración de plasma de convaleciente en forma temprana contra el COVID-19 en adultos mayores" llevó 6 meses, demandó 180 mil dólares y determinó que el plasma tuvo una eficacia del 61% en evitar la enfermedad grave.

“Normalmente la información nuestra se comunica después de publicada y comparada por pares. Decidimos convocar a esta reunión para compartir los resultados iniciales”, señaló el especialista al iniciar la conferencia de prensa. Y explicó que esta investigación, a diferencia de otros estudios, "tiene la característica central de administrar el plasma en los primeros días de infección. Nosotros siempre pensamos el plasma como administración temprana”.

Al explicar cómo se diseñó la terapia, utilizó la analogía de un ladrón en un habitación para señalar que con el plasma buscaron que el ladrón (el coronavirus) entrara al organismo pero no llegara a robar. Así, se administró a las 72 horas de síntomas leves activos, no en pacientes graves. El 11% de los que recibieron plasma se enfermó gravemente frente al 30% de enfermos graves entre quienes recibieron placebo.

Fernando Polack y parte de su equipo, en la conferencia en la que hoy anunciaron  los resultados del estudio con plasma que lidera. Foto Guillermo Rodríguez Adami

Fernando Polack y parte de su equipo, en la conferencia en la que hoy anunciaron los resultados del estudio con plasma que lidera. Foto Guillermo Rodríguez Adami

 

“En marzo empezamos a pensar esto. En paralelo, se generó una lista de voluntarios para que donaran plasma. Se eligió a los que tenían más anticuerpos y se les extrajo”, recordó el infectólogo en la conferencia. Respecto de los receptores, un grupo podía llamar y avisar que estaba sintiendo los primeros síntomas. "Ahí se los visitaba en sus casas y se los hisopaba. Los positivos eran llevados a hospitales y unos recibían placebo y otros plasma. Se monitoreaban durante 15 días, hasta el alta. Y se los visitaba diariamente en sus casas para ver los resultados", describió.

Los voluntarios fueron 170 en total, la mayoría mujeres, con un promedio de edad de 77 años. Hubo un 61% de eficacia del plasma en evitar la enfermedad grave. “El plasma funciona si el donante tiene los anticuerpos suficientes. Funciona cuando es administrado antes de las 72 horas. Funciona para pacientes leves, no graves. Hay un tiempo donde se puede administrar y si no es demasiado tarde. Y funciona en pacientes de más de 65. Transforma al coronavirus en un catarro", remarcó.

En el SUM de la cancha de River. Ahí se hizo la presentación de los resultados del estudio. Foto Guillermo Rodríguez Adami

En el SUM de la cancha de River. Ahí se hizo la presentación de los resultados del estudio. Foto Guillermo Rodríguez Adami

 

 

El plasma se utiliza en una sola dosis. También funcionó en los pacientes con comorbilidades, ya que un alto porcentaje de los pacientes en los que lo probaron tenían enfermedades preexistentes: un 30% eran diabéticos, un 75% hipertensos. Los resultados de la investigación fueron aún mejores en mayores de 75, donde se alcanzó cerca del 70% de efectividad. El especialista explicó que los pacientes leves tienen que tener una buena saturación, ya que ése es el requerimiento clave para que sean candidatos a recibir plasma, según este estudio.

¿Qué pasará de ahora en más con estos resultados? Polack cree que "cambia el foco de a quien darle plasma”. Aún es temprano para saber cómo será el nuevo protocolo, pero el experto adelantó que "nos reuniremos con la autoridades para que sea posible que los pacientes mayores de 65 años leves lo reciban". Y también detalló que "va a haber un criterio para definirlo operativamente, pero sería equiparable al momento en que se asigna a alguien como caso sospechoso, con fiebre o tos".

También puso el foco en que hay que medir anticuerpos en los donantes, en cuanto a cantidad, para agilizar el sistema y encontrar al donante "perlita" que tenga lo que se necesita para curar a otra persona. En este sentido, anticipó que "posiblemente se les pida a futuro un conteo de anticuerpos a los pacientes que reciben el alta".

 

Cómo nació el proyecto

Polack no quiso brillar hoy. Era la estrella. Antes de que comience la conferencia, una de las organizadoras le preguntó a alguien del estadio si había algún lugar donde “enclaustrar a Polack”. “Que no quiere notas”, señaló. El infectólogo no hizo una presentación a lo Steve Jobs presentando un iPhone. Dio lugar en el anuncio a sus compañeros Diego Wappner, Gonzalo Pérez Marc y Romina Libster, parte del gran equipo que trabajó en la investigación.

“Cuando una persona tiene coronavirus, al principio no consulta. Hay que estar atentos y consultar ante síntomas tempranos, para que, si es necesario, se aplique plasma”, dijo Libster, una de las coordinadoras generales. Y Polack concluyó que seguramente llegará al país una segunda ola, similar a la primera. Pero con vacunas, anticipó.

Este proyecto, uno de los estudios más importantes en América Latina para el tratamiento eficaz de la Covid-19, trabajó y monitoreó la evolución de 210 casos en su fase inicial. Luego fueron 500 casos. En 14 hospitales de la Provincia y de la Ciudad de Buenos Aires ¿Cómo nació? Bajo la idea de que el plasma en la sangre de una persona recuperada de Covid-19 podía curar a una de riesgo si se le transfundía apenas presentara los primeros síntomas. O, al menos, convertir al virus en un catarro.

Donación de plasma en el Hospital Durand. Foto Luciano Thieberger

Donación de plasma en el Hospital Durand. Foto Luciano Thieberger

 

 

"El proyecto busca disminuir a más o menos la mitad los casos de personas mayores que tienen enfermedad severa por coronavirus. El objetivo es ver si el plasma puede más temprano que tarde reducir el coronavirus a un catarro viral. Tenemos fundamentos biológicos concretos para imaginar que esto merece ser testeado. Pero no sabemos con certeza si va a funcionar”, había dicho Polack en mayo a Clarín. Hoy ratificó esa figura. Pero lo hizo sin exitismo, con mesura: como quien se prepara muy bien para un examen oral difícil y se saca un 7.

Polack también había equiparado el plasma con una vacuna, pero eran tiempos en los que ninguna se estaba inyectando en personas. Hoy, la de Sinopharm, la de Pfizer y la de Janssen se prueban en voluntarios y voluntarias de nuestro país, y el Gobierno avanza con la compra de las de AstraZeneca y la Sputnik V.

“Hasta que no haya una vacuna para generar defensas en el cuerpo contra el coronavirus, tenemos que buscar una estrategia para tomar prestadas las defensas de otro lado. La primera idea que tuvo la medicina hace mas de cien años fue tomar la defensas de gente que había tenido una enfermedad y por lo tanto su sistema inmune ya la conocía. Por ese motivo esas personas suelen tener anticuerpos circulando en la sangre que les permiten defenderse de un nuevo ataque del mismo virus”, decía el director de la investigación que ahora arrojó sus resultados finales.

 

 

Aféresis - extracción de sangre para utilizar el plasma de contagiados por Covid-19

El ensayo del Italiano

A principios de octubre se difundieron datos de un estudio en 12 centros de salud de la Argentina -que fue coordinado por el Hospital Italiano de Buenos Aires- que buscaba evaluar la eficacia del plasma de convalecientes en pacientes con neumonía severa. Las conclusiones del ensayo, del que participaron 334 infectados, fueron poco alentadoras.

“Los resultados del estudio PlasmAr muestran que entre los pacientes hospitalizados con neumonía por Covid 19 con criterios de gravedad, el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 o 30 días de seguimiento en comparación con el uso de placebo”, precisa el trabajo.

No obstante, la terapia con plasma tampoco agravó el cuadro de los pacientes tratados: “Con respecto al perfil de seguridad, no hubo diferencias estadísticas en términos de efectos adversos comparadas con el placebo”.

El plasma se probó como estrategia terapéutica frente al coronavirus. Foto Luciano Thieberger

El plasma se probó como estrategia terapéutica frente al coronavirus. Foto Luciano Thieberger

 

 

Del ensayo formaron parte el Hospital Italiano Central, el Hospital Italiano de San Justo, el Hospital Universitario Austral, el Hospital Ramos Mejía, el Sanatorio de la Trinidad, la Clínica Zabala, el Sanatorio Agote, la Clínica Santa Isabel, el Hospital Británico de Rosario, el Hospital Privado de Córdoba, el Hospital Privado de la Comunidad de Mar del Plata y el Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche.

Los investigadores resaltaron que los resultados obtenidos marcan “un hito en las estrategias terapéuticas” para coronavirus, ya que hasta el momento de su publicación no había datos fehacientes sobre su eficacia.

Fuente: Clarín

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