sábado 21 de mayo de 2022

Noticias | 17 ene 2022

"Hay que protegerse de los rayos UV todo el año"

No importa la estación del año, el lugar donde vivimos o si el día está nublado o no: hay que cuidar nuestra piel de los rayos UV siempre. ¿Cómo lo hacemos? Leé esta entrevista al Dr. Juan Manuel Márquez, especialista en dermatología de Clínica San Jorge y enterate.


No importa la estación del año, el lugar donde vivimos o si el día está nublado o no: hay que cuidar nuestra piel de los rayos UV siempre. ¿Cómo lo hacemos? En esta entrevista al Dr. Juan Manuel Márquez, especialista en dermatología de Clínica San Jorge, lo consultamos por ese tema.

 

¿Por qué es importante cuidar la piel de los rayos UV?

El sol emite un conjunto de radiaciones electromagnéticas y parte de ellas puede alcanzar la superficie de la tierra: como la ultravioleta (UV), la luz visible e infrarroja. 

La radiación UV que alcanza la superficie terrestre se clasifica en dos: la ultravioleta B y la ultravioleta A. Estas radiaciones generan un daño acumulativo directo e indirecto en el ADN de las células, una inmunodepresión local y sistémica y mutaciones de genes. 

 

La potencia de los rayos UV que llegan a la piel depende de varios factores: por ejemplo, la hora del día. Los rayos UV son más potentes entre las 10 y las 16. También, la estación del año: los rayos UV son más potentes durante los meses de primavera y verano. La latitud: la exposición a UV disminuye a medida que uno se aleja de la línea del Ecuador. La altitud: no es lo mismo estar a nivel del mar que arriba de una montaña, donde la radiación va a ser más importante. Las nubes: algunos tipos de nubes pueden reflejar los rayos UV y potenciarlos. El reflejo de las superficies: los rayos UV pueden rebotar en algunas superficies como el agua, la nieve, la arena y el cemento, aumentando su exposición. 

 

¿Cuáles son los efectos de la exposición al sol en cuanto a la salud? 

 

Sus efectos inmediatos (algunos de ellos son los que notamos a simple vista) incluyen:

Enrojecimiento (quemadura solar)

Pigmentación oscura

Bronceado

Engrosamiento de la piel

Formación de radicales libres (que intervienen en los procesos de envejecimiento celular)

Síntesis de vitamina D (necesaria para la integridad de los huesos y dientes). 

 

Los efectos a largo plazo, en cambio, comprenden:

Envejecimiento cutáneo.

Disminución de las defensas.

Aparición y desarrollo de cáncer de piel como el carcinoma basocelular (el cáncer más frecuente en el ser humano), carcinoma espinocelular y el melanoma (el que tiene más riesgo de hacer metástasis). 

 

Además, existen varias patologías que pueden exacerbarse con la exposición solar, como la rosácea, el lupus eritematoso y la dermatomiositis. Los pacientes con herpes saben muy bien que los rayos UV favorecen los brotes. Y cabe destacar que existen patologías, que se engloban con el término de fotodermatosis, que nacen como consecuencia de una respuesta anormal a la radiación UV. 

 

¿En Tierra del Fuego hay alguna peculiaridad con respecto a los rayos UV? 

 

Tenemos que saber que lo que se conoce como agujero de la capa de ozono se encuentra a la altura de la Antártida, y como sabemos la provincia más cercana es TDF. Esto se traduce en la disminución de la capacidad de la capa de ozono de absorber radiaciones. 

El 95% de los rayos UV son ultravioleta A, están presentes durante todo el año y penetran con mayor profundidad en la piel que los rayos UV B. Es por esto que considero importante remarcar la importancia del uso de protector solar independientemente de la época del año, del lugar de residencia y de si el día está nublado o no.

Es bastante frecuente escuchar en la consulta que los fueguinos y las fueguinas solo usan protector solar cuando se van de vacaciones o cuando hay sol; y ese es el preciso momento para hacer "fotoeducación". Hay que aprender sobre el sol y transmitirselo a otros. Esa puede ser la función educativa de esta entrevista. 

 

¿Qué consejos puede darnos respecto de los cuidados contra los rayos UV? 

 

Mis consejos son: evitar la exposición solar, principalmente entre las 10 y las 16 h. Recordar que cuanto menor es la sombra que produce el cuerpo, más intensa será la radiación solar.

Mantener a los niños pequeños fuera de la exposición solar directa.

Priorizar la sombra: buscar árboles, sombrillas.

Protegerse aún en días nublados y tener en cuenta el reflejo de la nieve, agua, arena, cemento. Tener en cuenta también que los rayos UV atraviesan los vidrios.

Evitar el uso de camas solares. 

Con respecto a la vestimenta: se recomienda usar camisa de manga larga y pantalones. Los colores oscuros absorben más la radiación que los colores claros. Utilizar sombreros de ala ancha y anteojos de sol. 

En cuanto a la fotoprotección: el factor de protección solar (FPS) hace referencia al tiempo requerido para que la radiación del sol provoque un enrojecimiento en la piel. Por ejemplo, si se coloca un protector con un FPS 30, demorará 30 veces más en enrojecerse que el área no protegida. Se deben utilizar protectores solares con FPS igual o mayor a 30, si es 50 mejor y que proporcionen protección de amplio espectro contra los rayos ultravioleta A (UVA) y B (UVB), independientemente de que sus filtros sean orgánicos o inorgánicos.

Deben aplicarse generosamente entre 20 y 30 minutos antes de la exposición solar. No olvidar orejas, cuello, dorso de manos y labios. Hay que repetir su aplicación cada 2 horas y después de sumergirse en el agua o transpirar.

Recuerden que el uso de protectores solares está recomendado en niños mayores de 6 meses. 

Por último, hay que mantener una buena hidratación: tomar agua, mucha agua

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