El avance del hundimiento en grandes urbes costeras y zonas vulnerables representa una amenaza directa para sus habitantes, según el World Cities Report de ONU-Hábitat. Millones de personas están bajo riesgo por la combinación de subsidencia del terreno, aumento del nivel del mar y presión humana sobre los recursos, una situación que demanda estrategias innovadoras y coordinación internacional.
El último informe bianual de ONU-Hábitat, publicado en 2024, destaca que el hundimiento urbano afecta a ciudades de Asia, África, Europa, América Latina y Estados Unidos, sobre todo en costas, deltas y zonas bajas. Más de 1.400 millones de personas ya residen en áreas situadas a menos de cinco metros sobre el nivel del mar, cifra que aumenta impulsada por la urbanización acelerada. El documento advierte que, sin cambios profundos en la gestión urbana y del agua, la población en riesgo crecerá en las próximas décadas.
Ese organismo de la ONU y otras fuentes gubernamentales dan cuenta de cuáles son las ciudades qué más aceleradamente están experimentando este proceso. Esta son algunas de ellas.

La ciudad de Yakarta enfrenta un hundimiento acelerado por la extracción excesiva de aguas subterráneas, la urbanización desordenada y la falta de acceso a agua potable ( EFE/EPA/GIANG PHAM)
Como informó Infobae, en Yakarta, la ciudad más poblada del mundo con casi 42 millones de habitantes, la vida cotidiana se ve amenazada por el hundimiento acelerado del suelo, resultado de la extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura urbana y la subsidencia natural, según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU citados por Wired.
Este fenómeno afecta sobre todo al norte de la ciudad, donde varias zonas ya se sitúan por debajo del nivel del mar, agravando la vulnerabilidad de la urbe frente a fenómenos como el ascenso del nivel del mar y las lluvias extremas. La rápida expansión poblacional de la capital indonesia no fue acompañada por una planificación estructurada, lo que elevó la presión sobre los recursos y generó fuertes contrastes sociales. La falta de acceso a agua potable obliga a muchos residentes a recurrir a los acuíferos, profundizando el hundimiento y comprometiendo la estabilidad del subsuelo.
Para mitigar estos desafíos, las autoridades han impulsado proyectos como el “Muro Marino Gigante”, mejoras en el transporte público y la reubicación parcial del gobierno a la nueva capital, Nusantara. Sin embargo, estas medidas no resuelven de inmediato la alta densidad y los problemas estructurales de Yakarta, que continúa enfrentando riesgos crecientes derivados de la crisis climática y la urbanización acelerada.
Shanghái enfrenta una amenaza creciente de hundimiento y riesgo de inundaciones crónicas debido a la subsistencia histórica del terreno (REUTERS/Aly Song)
En el delta del río Yangtsé, Shanghái enfrenta una amenaza creciente de inundaciones crónicas y daños estructurales, a pesar de sus defensas costeras. El World Cities Report 2024 expone que la subsistencia histórica del terreno y el ascenso del nivel marino afectan tanto a la economía regional como a la estabilidad de decenas de millones de residentes.

Venecia sufre un riesgo creciente de quedar sumergida por la combinación de subsidencia natural, aumento del nivel del mar Adriático y fenómenos como la “Acqua Alta”, a pesar de sus sistemas de defensa como el MOSE (Reuters)
Venecia aparece como la ciudad europea con mayor riesgo de quedar sumergida, según informes del IPCC. El fenómeno de la “Acqua Alta”, inundaciones cíclicas cada vez más intensas, es resultado de la combinación de subsidencia natural, subsidencia de origen humano y el aumento del nivel del mar Adriático. El sistema de barreras, conocido como MOSE, es la defensa principal, pero el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) advirtió que, ante una subida del mar de más de 60 centímetros, podría quedar sobrepasado. La UNESCO alerta sobre la corrosión de los edificios históricos y el abandono de plantas bajas.
Proyecciones oficiales anticipan que el mar podría elevarse entre 30 y 80 centímetros para fin de siglo. Venecia también está recurriendo a la elevación de muelles y pavimentos y a la creación de barrios resilientes.

El Cairo enfrenta erosión acelerada en el delta del Nilo, aumento de inundaciones y salinización de los suelos (REUTERS/Mohamed Abd El Ghany)
El Cairo y Alejandría se enfrentan a la erosión acelerada del delta del Nilo y a una mayor exposición a tormentas, inundaciones y salinización de los suelos, fenómeno que amenaza la agricultura y la vivienda. Para 2040, millones de personas podrían verse afectadas, según el reporte de ONU-Hábitat.

Ho Chi Minh City, ubicada en el delta del Mekong, enfrenta riesgos crecientes de hundimiento e inundaciones
Ho Chi Minh City, situada en el delta del Mekong, combina urbanismo desordenado, extracción de aguas subterráneas y ascenso del nivel del mar. El crecimiento de la población y el desarrollo en zonas expuestas agudizan el riesgo de inundaciones y desplazamientos.

Países Bajos apuesta por la arquitectura anfibia y la gestión avanzada del agua para proteger a Ámsterdam y Róterdam (Ksenia Kuleshova/Bloomberg)
Ámsterdam y Róterdam representan el modelo mundial de “convivencia con el agua”. Gran parte de ambas ciudades ya está por debajo del nivel del mar y el riesgo principal es la subsidencia del suelo de turba y arcilla. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 26% del territorio neerlandés está por debajo del mar y el 60% es vulnerable a inundaciones.
El Plan Delta (Delta Programme 2024-2025) del gobierno de Países Bajos prioriza el refuerzo de diques, la creación de áreas controladas para ingreso de agua y el uso de bombas de alta capacidad. Informes oficiales del IPCC y el Instituto Meteorológico Neerlandés (KNMI) advierten que, si el mar sube más de dos metros, los sistemas actuales serían insuficientes. Ámsterdam apuesta además por la arquitectura anfibia, como los barrios flotantes de Schoonschip. El país invierte alrededor del 1,2% de su PIB anual en gestión del agua y protección contra inundaciones.

Nueva York experimenta hundimiento gradual agravado por el peso de sus edificios y la presión sobre el subsuelo
Un estudio publicado en mayo de 2025 en Nature Cities y citado por la Columbia Climate School reveló que las 28 ciudades estadounidenses con más de 600.000 habitantes presentan algún grado de hundimiento, tanto en áreas costeras como en el interior. Alrededor de 34 millones de personas viven en zonas afectadas. La causa principal es la extracción de aguas subterráneas, responsable del 80% del descenso total, aunque también influyen el peso de los edificios, la explotación de petróleo y gas, y procesos geológicos históricos. El crecimiento poblacional y las sequías podrían intensificar la tendencia.
Houston es la ciudad estadounidense que experimenta el hundimiento más acelerado. Más del 40% de su superficie desciende más de 5 milímetros al año y el 12% supera los 10 milímetros anuales. La extracción de aguas subterráneas y la actividad petrolera intensifican el riesgo sobre barrios e infraestructura.

Houston y Nueva York enfrentan riesgos crecientes por el descenso del terreno y la actividad humana (AP Foto/Jake Offenhartz)
En Nueva York, el hundimiento avanza lentamente, pero afecta zonas críticas como el Aeropuerto La Guardia, la Bahía de Jamaica y Staten Island. El peso de más de un millón de edificios contribuye al proceso. Desde 2000, la ciudad ha registrado más de 90 inundaciones relevantes relacionadas con el descenso del terreno.
Dallas, junto con Fort Worth, destaca en Texas por la proporción de superficie afectada. El uso de acuíferos y el crecimiento urbano propician descensos notables, con riesgos crecientes para la infraestructura y exposición a inundaciones.
El mapa de las ciudades de Estados Unidos que experimentan hundimiento
Las causas del hundimiento varían entre agotamiento de acuíferos, compactación natural y presión de la infraestructura, pero en todos los casos se observa un aumento de inundaciones, daños estructurales y desplazamientos. Las diferencias están en la capacidad institucional y el acceso a financiamiento para obras de adaptación.

La adaptación urbana requiere combinar relocalización, protección social y gestión sostenible del agua, según expertos internacionales (AP Foto/David Martin)
El World Cities Report 2024 advirtió que, si no se reforman profundamente las políticas urbanas y de gestión del agua, las soluciones tradicionales como diques o reubicaciones puntuales serán insuficientes.
Recomendó combinar infraestructura verde, múltiples líneas de defensa, relocalización y protección social con criterios de equidad. El informe concluye que la urbanización acelerada, la explotación de acuíferos y el aumento del nivel del mar pueden generar escenarios inéditos de riesgo urbano, lo que demanda inversión y acciones de gobierno coordinadas.