Pocas horas después del inusual ataque del presidente Donald Trump en un posteo en su red social, el papa León aprovechó del saludo a los periodistas durante el vuelo que lo llevó desde Roma a Argel para salir a responderle.
Preguntado si le tiene miedo a la administración Trump, como sostenía el presidente de su país, sonriente y muy sereno, contestó: “No, no le tengo miedo a la administración Trump o de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es lo que creo que tengo que hacer, que es el motivo por el que la Iglesia está aquí”, afirmó.
“No soy un político, no vemos a la política exterior con la misma perspectiva, sino como constructores de paz”, añadió, con su estilo parco. “No tengo intención de entrar en debate con él”, subrayó. “El mensaje es siempre el mismo, promover la paz y lo digo a todos los líderes del mundo, no sólo a él”, también dijo.
“Pienso que el mensaje del Evangelio no debe ser abusado como algunos están haciendo y yo sigo hablando con fuerza en contra de la guerra, tratando de promover la paz, promoviendo el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas”, subrayó.
“Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido matados y creo que alguien tiene que levantarse y decir que hay un camino mejor”, planteó. Como Trump escribió un largo comentario en su red social “Truth” (Verdad), Robert Prevost, nacido en Chicago hace 70 años, comentó: “es irónico el mismo nombre del sitio, y no agrego más”.
“Pienso que las personas que leen, pueden sacar sus propias conclusiones”, también dijo, refiriéndose al posteo, en el cual Trump hasta escribió que Robert Prevost fue electo en el cónclave de mayo del año pasado gracias a él: “Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”, escribió.
El increíble posteo de Trump, evidentemente molesto con los reiterados llamados a la paz de León, que consideró además “inaceptable” su apocalíptica amenaza contra Irán del martes pasado y que el sábado en un vigilia por la paz condenó el “delirio de omnipotencia agresivo” que impulsa las guerras, causó enseguida reacciones en todo el mundo.
El arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, expresó su consternación por el ataque. “Me duele profundamente que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre. El Papa León XIV no es su adversario, ni es un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y vela por el bienestar de las almas”, declaró en un comunicado.
Coincidió con esta declaración la Conferencia Episcopal italiana (CEI), que destacó que “en un tiempo marcado por el conflicto y la tensión internacional, su voz representa un llamado exigente a la dignidad humana, al diálogo y a la responsabilidad”. “Las iglesias en Italia renuevan su cercanía y afecto al Papa, esperando el respeto de todos hacia él y su ministerio”, añadió.
En línea con lo anterior, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, muy cercano al Papa, fue más allá: tildó de “injustificable” el ataque al Santo Padre de parte de Trump e informó que se había comunicado con el embajador de Estados Unidos en Malta para transmitirle su preocupación.
“Roma respalda al Papa León XIII. Los ataques de Donald Trump contra su elevada enseñanza espiritual y su compromiso con la paz son inaceptables y ofenden la sensibilidad y la conciencia”, escribió en su cuenta de X el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri. “La ciudad de Roma, unida de manera singular a su obispo, reafirma firmemente los valores del respeto, el diálogo y la paz”.
El presidente de Italia, Sergio Mattarella y la primera ministra, Giorgia Meloni, también se unieron al coro de voces que solidarizaron con el Papa.
También el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, condenó el “insulto” dirigido al papa León XIV “en nombre de la gran nación de Irán”. “Declaro que la profanación de Jesús, el profeta de la paz y la fraternidad, es inaceptable para cualquier persona libre”, afirmó.
Más tarde se sumó Pedro Sánchez, principal adversario de Trump en Europa, a respaldar al Sumo Pontífice. “‘Quien siembra vientos, recoge tempestades’. Mientras algunos siembran el mundo de guerras, León XIV siembra la paz, con valentía y coraje. Será un honor recibirle en España dentro de unas semanas”, escribió en redes sociales.
Más allá del revuelo, tal como dijo claramente a los periodistas durante el vuelo que lo llevó a Argelia - primera etapa de un gira africana que también lo llevará a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial-, León XIV confirmó que no dejará intimidarse y seguirá con su rol de mensajero del Evangelio.
En su primer discurso en la tierra donde nació San Agustín, ante el emblemático monumento a los mártires de Argel, volvió a hacer un fuerte llamamiento a la paz. “Detenerse ante este Monumento es un homenaje a esa historia y al alma de un pueblo que ha luchado por la independencia, la dignidad y la soberanía de esta nación”, dijo.
“En este lugar recordamos que Dios desea la paz para cada país; una paz que no es sólo ausencia de conflicto, sino expresión de justicia y de dignidad. Esta paz, que permite enfrentar el futuro con ánimo reconciliado, es posible solamente con el perdón”, siguió.
“La lucha verdadera por la liberación será ganada definitivamente sólo cuando la paz se haya conquistado finalmente en los corazones. Sé cuán difícil sea perdonar. Sin embargo, mientras los conflictos se multiplican continuamente en todo el mundo, no se puede añadir resentimiento al resentimiento, de generación en generación”, planteó, en un mensaje evidentemente no sólo destinado a Argelia.