Noticias

Nacionales

Indignación por los nuevos audios

Los Milei sostienen a los Menem: sin poder articular un plan de acción, en el Gobierno viven nuevos sacudones. En la Casa Rosada hubo sorpresa sobre las presuntas grabaciones hechas a Karina; “ella no dice nada ahí, pero esto es una locura”, soltó un colaborador ante la magnitud de la operación

29 ago 2025

Esperando todo el tiempo a ser sacudidos por nuevas réplicas del escándalo, el Gobierno está viviendo un terremoto. Con escasa capacidad de reacción y sin un trabajo mancomunado o en equipo, la mesa chica de Javier Milei no logra anticiparse a los coletazos del caso de Discapacidad que se inició con los audios de Diego Spagnuolo y a los que ahora se sumaría un presunto material grabado de forma clandestina con la voz de Karina Milei.

 

En las primeras y supuestas declaraciones grabadas a escondidas -editadas y de origen desconocido- que difundió este viernes el periodista Mauro Federico en el canal de streaming Carnaval, la secretaria General de la Presidencia no dice nada que la comprometa. “Karina no dice nada ahí, pero esto es una locura”, comentaron en el entorno de la hermana presidencial, en referencia al caracter clandestino de las grabaciones y la forma como los responsables de la operación van graduando las entregas.

 

En un despacho de Balcarce 50 se sorprendieron por la magnitud que está tomando el caso. “Esto es una operación más sofisticada de lo que pensábamos ¿Quién puede registrar y dosificar estos audios así en la previa de una elección?”, dijo un importante colaborador oficial.

 

Por la noche, el portavoz Manuel Adorni escribió en las redes que “si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes”. “Sería la primera vez en la historia Argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada”, puntualizó. Y consideró que su difusión “a 10 días de la elección de la provincia de Buenos Aires, confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación orquestada” para “desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral”.

 

El material de Carnaval aparenta ser una grabación de una vieja reunión en la que había varias personas y cuyo origen y legalidad se desconoce. En el Gobierno no saben hasta dónde llega el material y por eso no pueden anticipar un plan de acción.

 

Sin articulación interna

 

La duda ahora es si el Gobierno podrá recuperar un trabajo articulado en la mesa chica para hacer frente a la crisis. Hasta acá, todos los sectores de la cúpula libertaria estuvieron muy desconectados, en un clima de fastidio. Si en las buenas la interna ya era una novela diaria, en las malas la convivencia se puso irrespirable.

 

La interna entre Eduardo “Lule” y Martín Menem con el asesor presidencial Santiago Caputo impidió, en las últimas dos semanas, articular una estrategia clara. Los audios de Spagnuolo agravaron las desconfianzas cruzadas entre los dos sectores que conviven en la Casa Rosada. De hecho, en medio del fragor, seguían las pujas de siempre entre ambas tribus por cuestiones políticas, de la gestión y del frente parlamentario. En los últimos días, los Menem y Caputo casi no se hablaron, más allá de algunos contactos entre segundas y terceras líneas.

 

En el Gobierno, por ahora, no habrá nuevos fusibles: Javier Milei no aceptó ni estuvo de acuerdo con el consejo de algunos funcionarios que le recomendaron correr a “Lule” de su cargo. El Presidente prefiere apuntar a Spagnuolo (otrora su amigo), tildarlo de “mentiroso” y encontrar allí un adversario común y un ordenador.

 

Al inicio, Caputo y su equipo de consultores pretendían contar con toda la información sobre el caso Andis para trazar un plan de comunicación de crisis. Luego de que se difundieran los primeros audios, el martes de la semana pasada, primero buscaron a Spagnuolo para conocer el origen de la grabación y saber si había más material. El extitular de la Andis dijo en ese momento no conocer ni recordar el origen de la grabación. El miércoles, luego de pedirle infructuosamente que renunciara, cortaron el diálogo directo con él. Recién hacia el fin de semana se reactivaron los sondeos indirectos con el entorno del exfuncionario para conocer cómo seguirán sus pasos en la causa judicial.

 

Los Menem tampoco dieron explicaciones pormenorizadas puertas adentro. Dijeron que todo lo que se dice en los audios es “mentira” y, por lo tanto, no abundaron en ninguna aclaración. Incluso en la intimidad, se limitaron a negar cualquier influencia en las contrataciones de la Agencia de Discapacidad (Andis) y repitieron que se trata de una “operación del kirchnerismo a dos semanas de las elecciones bonaerenses”.

 

Cerca de los Menem aseguran que, para ellos, “los enemigos del Gobierno están afuera”. Pero hay quienes en el “karinismo” no dejan de agitar el fantasma del “fuego amigo”. En esa tribu, un colaborador soltó en las últimas horas: “Si los audios circularon en distintos ámbitos antes de que los publicara Carnaval, había herramientas para frenarlo o hacer un control de daños. Tres herramientas: la inteligencia, la Justicia y la pauta… y la única pauta que hay es la de YPF”. Un tiro por elevación hacia Caputo que tiene influencia en esos tres resortes de la administración nacional: la SIDE, el Ministerio de Justicia y el área de comunicación y marketing de la petrolera estatal.

 

La semana pasada, el clima de desconfianza cruzada paralizó al Gobierno y estiró el silencio oficial. Finalmente se resolvió que fueran los Menem los que hablaran públicamente para que ellos convencieran a la gente de que se trata de una mentira. Así llegó primero el tuit de “Lule”, en la madrugada del lunes, negando el contenido de los audios de Spagnuolo. A la mañana siguiente, Martín Menem le brindó una entrevista a Antonio Laje en A24 que sonó errática y en donde repitió, como un latiguillo vacío, que ponía “las manos en el fuego” por Lule y Karina. El discurso del titular de la Cámara baja recién se articuló mejor en la segunda entrevista que brindó, el martes a la noche, en el programa de Luis Majul, en LN+.

 

Los Milei no quieren correr a los Menem de la mesa chica del poder. Quienes vieron a la hermana del Presidente con el titular de Diputados en las últimas horas haciendo proselitismo observaron que el vínculo está intacto. “Los Menem están afianzadísimos en la relación con Karina. Eso no se rompe. Van a seguir los dos con los dos pies en el Gobierno”, dijo un colaborador de la campaña de La Libertad Avanza (LLA).

 

El Presidente tampoco está dispuesto a avanzar contra los Menem, con quienes no tiene mayor vínculo directo, en una relación que siempre estuvo mediada por su hermana. En la Casa Rosada hoy negaron las versiones que indicaron que Santiago Caputo visitó al jefe de Estado en Olivos para aconsejarle que apartara a “Lule” Menem. El asesor presidencial no asistió a la quinta presidencial en las últimas tres semanas. Aquellos colaboradores y funcionarios que le insinuaron a Milei la posibilidad de apartar a la espada política de Karina Milei, notaron que el primer mandatario no estuvo, en absoluto, receptivo.

 

Son varios los que creen en el Gobierno que no es momento para desplazar al más silencioso de los Menem. Implicaría que los Milei se queden sin cortafuegos.

 

Mientras tanto, los libertarios se concentran en la “opereta” y en proliferar hipótesis sobre el origen de la filtración de los audios. Optan por minimizar la cuestión de fondo, es decir, la presunta trama de sobornos en el área de Discapacidad con la droguería Suizo Argentina.

 

“Elijo creer que lo que contó Spagnuolo no pasó”, dijo en las últimas horas un colaborador muy cercano a Milei. Todos prefieren no saber demasiado.