martes 11 de agosto de 2020

Noticias | 15 dic 2019

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Santiago Cafiero: Principales puntos de la ley de "solidaridad y reactivación productiva"

Cafiero anticipó que el proyecto llamado de "solidaridad y reactivación productiva" incluirá la instauración de un impuesto del alrededor del 20% a los consumos en dólares, una modificación de las alícuotas de Bienes Personales (aunque no se tocarán los mínimos desde los cuales se paga), una moratoria fiscal para las pymes y se facultará al Poder Ejecutivo a dar aumentos de jubilaciones, planes sociales y salarios, con la idea de anunciarlos antes de Fin de Año.


En una entrevista con LA NACION, Cafiero anticipó que el proyecto llamado de "solidaridad y reactivación productiva" incluirá la instauración de un impuesto del alrededor del 20% a los consumos en dólares, una modificación de las alícuotas de Bienes Personales (aunque no se tocarán los mínimos desde los cuales se paga), una moratoria fiscal para las pymes y se facultará al Poder Ejecutivo a dar aumentos de jubilaciones, planes sociales y salarios, con la idea de anunciarlos antes de Fin de Año.

Además, descartó cambios en el Impuesto a las Ganancias, negó que se estuviera pensando en un congelamiento del cuadro tarifario y trató de bajarle el tono a la polémica con las entidades ruralistas por la suba de retenciones publicada esta mañana.

Lo que sigue es un resumen de algunos de los tramos principales de ese diálogo:

-Las entidades cuestionan que no haya habido una consulta previa como se había prometido durante la campaña. ¿Por qué se tomó la medida de ese modo?

-Esas mesas de diálogo sí se van a conformar. Acá lo que se hizo fue actualizar el valor de las retenciones que se habían fijado en 4 pesos. Las retenciones tenían una parte móvil y otra fija. Así lo estableció Macri y así está hoy el régimen. Eso no se tocó. Lo que se hizo es actualizar el monto fijo, que era un componente de esas retenciones. Cuando Macri estableció este sistema, para la soja era 18% de retenciones móviles, más un 12% fijo al dólar de ese momento ($36), con un tope máximo de 4 pesos. Lo que dijimos es: pasaste de un dólar de 36 a uno de 63, modifiquemos ese tope. Obviamente se actualizan los valores, pero no se modificó el régimen de retenciones. Si lo hiciéramos, lógicamente vamos a estar convocando a las entidades.

-¿Está previsto hacer ese cambio de régimen?

-No. Lo que está previsto es ir convocando a los sectores a este ámbito de acuerdo para evaluar cuál es el mejor régimen exportador de la Argentina. Nosotros necesitamos traer dólares. Nuestro programa se define en parte en la idea de mejorar el perfil exportador del país. No buscamos ningún régimen prohibitivo ni mucho menos, pero sí que se adecue a las necesidades que tiene el resto de la Argentina.

-Pero en los hechos las retenciones a la soja aumentaron.

-Depende. En algún punto no. Las retenciones de Macri para la soja estaban en un 18% más un 12%, con lo cual da 30%. Lo que tenían esas retenciones era un tope fijo, de 4 pesos, que es lo que nosotros sacamos. Excepto eso son las mismas retenciones que tenían con Macri.

-¿Qué mensaje le da el Gobierno a los productores, que ya están expresando su malestar? Sobre todo frente a los que sospechan que esto puede dar pie a un nuevo conflicto después de lo que pasó hace 10 años.

-Pensamos que no tiene asidero eso. Lo que estamos buscando es actualizar valores que quedaron muy desactualizados. Las medidas las vamos a tomar en mesas de acuerdo, siempre vamos a tratar de consensuar. Nosotros no tocamos al campo, sino los derechos de exportación. Entendemos las dificultades que tuvo el campo por cuestiones climáticas, entendemos que hay muchos insumos que son en dólares, pero también tenemos que ser conscientes de que el gobierno de Macri tuvo una devaluación de más del 500% y eso genera rentabilidad extraordinaria.

-¿Van a avanzar con el impuesto a los consumos en el exterior o el dólar turista, como se le suele decir?

-Va a ser parte de la ley de solidaridad y reactivación económica que mandaremos el lunes al Congreso. Con esto buscamos cuidar los dólares que tiene la economía argentina y reactivar la industria turística local. Persigue una lógica distributiva. A los sectores que tienen la capacidad de hacer un viaje al exterior van a tener un tributo.

-¿De cuánto es, según el proyecto de ley?

-Alrededor del 20%.

-¿Incluye la compra de pasajes?

-Si el pasaje está en dólares sí.

-¿Servicios como Netflix?

-También.

-¿Habrá devolución de Ganancias después, como ocurrió en el gobierno de Cristina Kirchner?

-Se está estudiando. Pero el tema es conceptual: no prohibirle a nadie que viaje o compre lo que quiera. Es importante que el que tenga capacidad de viajar al extranjero haga un aporte a los sectores más postergados.

-¿Para ustedes el valor del dólar está bien hoy?

-Sí. Para lo productivo, para el esquema exportador, sí.

-El proyecto del lunes, ¿incluye también aumentos de bienes personales?

-Sí, tiene un aumento de las alícuotas de bienes personales, con los mismos topes. O sea, no se mueven los mínimos imponibles.

-¿El que no pagaba antes no pagaría ahora?

-Exacto. Eso es lo que figura en el proyecto al Congreso, que será el que decida. Lo que hacemos es actualizar los porcentajes de las alícuotas. Del 0,25% pasaría al 0,50%; lo que ahora 0,50% pasa a 0,70% y así. Siempre queda afuera del sistema las viviendas familiares.

-¿Hay un aumento mayor para los bienes en el exterior?

-A los que tienen bienes en el exterior se les aumenta un poco más. Hay una retribución extraordinaria. Si traen los bienes al país tendrían una compensación. Junto a esto habrá una moratoria importante a las pymes. Vamos a agregar un concepto que el Estado les pide a sus acreedores. Le vamos a dar tiempo para crecer así después puedan pagar sus obligaciones a la AFIP. El proyecto nuestro supone un período de gracia entre 4 y 6 meses.

-¿Del impuesto a las Ganancias también se va a tocar la alícuota?

-No. No hay previsto cambios en Ganancias. Solo bienes personales, siempre con una lógica distributiva.

-Este esfuerzo que les piden a ciertos sectores tiene una contracara...

-Nosotros estamos en un sendero muy fino. No tenemos una instancia de expansión fiscal. Y estamos muy retraídos por una economía que viene en caída. Lo primero que tenemos que hacer es parar la caída. Después tenemos que diseñar un horizonte de crecimiento. Ese horizonte tiene componentes redistributivos y productivos. Nosotros necesitamos que los sectores que han sido más golpeados sean los primeros que sientan un alivio. Que vuelva la capacidad de compra y de consumo. Y eso hará que la economía vuelva a crecer. Para eso tenemos pensado una batería de medidas para los sectores más postergados.

-¿Como qué?

-Los detalles los tiene cada ministerio. Lo que hará la ley es dar facultades para avanzar.

-¿Los aumentos de jubilaciones, salarios y AUH no van a estar especificados en la ley?

-No, se va a facultar al Ejecutivo. Los aumentos van a tener que ver con la capacidad que tenga el fisco en el momento. Estamos definiendo los montos y las formas de pago.

-¿La fórmula de actualización jubilatoria se va a modificar?

-Vamos a facultar a la Anses y a los organismos del Ministerio de Trabajo para que pongan en estudio la fórmula actual. Vemos que se produce una inequidad muy grande: el único año de Macri en que la economía creció, 2017, y eso se podría haber socializado con los jubilados se cambió la fórmula. Lo que hizo fue anclarla a la inflación. Así nunca vas a crecer, a lo sumo empatás y siempre corrés de atrás. Hay que hacer un estudio pormenorizado y en el entretanto, a partir de montos fijos, mejorar las escalas más bajas.

-O sea, primero harán un aumento de las escalas más bajas y solo después se verá la fórmula general.

-Sí.

-Ahora, si se hubiera mantenido la fórmula de actualización anterior las jubilaciones habrían caído incluso más que con la fórmula actual.

-Eso es hipotético, porque quizá vos no hubieras tenido esta inflación.

-¿Atribuís la inflación al cambio de fórmula jubilatoria?

-No, no solo a eso. Pero quiero decir, si vos tenés un sistema como el anterior, que era un promedio de la suba de salarios más recaudación, es más equitativo. Porque quería decir que si el país crecía los jubilados también crecían. Un caso hipotético: mañana la inflación es cero. El jubilado entonces no tiene aumento.

-Sí, pero con la inflación alta que tenemos y el estancamiento actual, parece mejor para el jubilado que esté atado a la inflación y no al crecimiento.

-El tema es bajar la inflación. Si vos tenés toda tu economía indexada no vas a bajar la inflación. Una de esas patas son las jubilaciones, que como están atadas a la inflación al final corren de atrás y además terminan tensionando sobre la inflación.

-¿Cómo garantizan que los jubilados no pierdan poder adquisitivo, entonces?

-Si vos vas a un sistema de subas fijas mientras tanto vas reponiendo esas inequidades. En nuestro compromiso político lo que tenemos es trabajar con los sectores que más perdieron: los niños, los jubilados, los más empobrecidos. Este es un nuevo gobierno, que cambió las prioridades. Hay un nuevo mapa del Estado, con prioridades distintas, con un gabinete distinto, con miradas diferentes. Por eso no podemos continuar con el presupuesto presentado por este gobierno. Primero, porque estaba subestimado el déficit fiscal, no tenía los números reales. Segundo, porque hay una deuda que todavía hay que resolver, un reperfilamiento que tiraron para el año que viene y que hay que resolver, entonces, ¿cómo lo metés dentro de un presupuesto?

-¿El problema de la deuda debe resolverse en los próximos dos meses?

-El equipo económico está negociando.

-¿El deadline es marzo, por el tamaño de los vencimientos que vienen después?

-Sí. Nosotros tenemos que buscar resolver las cuestiones de deuda para que, fundamentalmente, encajen dentro de un programa macroeconómico sostenible.

-Y ese programa no puede estar hasta que no se sepa qué va a pasar con la deuda, ¿entonces?

-Exactamente.

-¿El ajuste de tarifas va a ser incluido en la ley de emergencia?

-Lo que estamos proponiendo en el proyecto de emergencia es dar facultades. Se está trabajando en dos sentidos. Primero, en reconfigurar los entes de control, sobre todos los que tienen impacto sobre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Segundo, buscamos la facultad para rediscutir el nuevo cuadro tarifario. ¿Qué lógica va a perseguir? Siempre la lógica de que sean tarifas que se puedan pagar y que hagan que las empresas puedan seguir invirtiendo. Hay que buscar ese equilibrio.

-¿Se descarta un congelamiento?

-Sí. En principio no está previsto un congelamiento. El cuadro tarifario no va a quedar congelado. No veo que tengamos una posibilidad de congelar tarifas sin impactar fuertemente sobre núcleos de inversión que son necesarios. Por eso no podemos avanzar en esa líneas.

-El Presidente habló de la posibilidad de retraer aumentos de precios que hubo en las últimas semanas. ¿En qué están pensando concretamente?

-Eso lo estamos negociando con dos formadores de precios muy generales: alimentos y medicamentos. Producción está negociando un nuevo esquema de Precios Cuidados, con el eje en el cuidado de la canasta básica. Eso va a entrar en vigencia en enero. Salud está discutiendo con los productores de medicamentos para ver cómo hacemos para reducir el valor.

-¿Con qué mensaje pueden convencer a los acreedores de aceptar voluntariamente una reprogramación de los vencimientos?

-La negociación la va a llevar adelante el ministro Martín Guzmán, él va a ir dando los detalles. Hoy lo que se ha hecho es comenzar a hablar con los acreedores que tienen distinta legislación y con el FMI. Se empezó a conversar recién.

-¿Cómo se los convence que después de un plazo de gracia de dos o tres años la Argentina va a poder pagar?

-Argentina va a volver a crecer. Si logramos ese plazo del que habla el Presidente rápidamente podemos demostrar nuestra capacidad de pago. Nosotros tenemos voluntad de pago, pero no podemos pagar ahora. Necesitamos tiempo. Argentina tiene fundamentos muy concretos para mostrar que, si se le permite ese lapso de crecimiento, Argentina empieza a pagar rápidamente. Argentina tiene una capacidad instalada al 40 o 45 por ciento. Hay sectores de mano de obra intensiva que están trabajando al 20 por ciento. Hay que sacarles las lonas a las máquinas y ponerlas a funcionar de nuevo. Eso es encender la economía, como dice Alberto.

-Hasta que se alcance un acuerdo, ¿van a seguir pagando los vencimientos, como se hizo esta semana?

-Vamos a negociar en la medida que podamos. Esta semana no tuvimos tiempo.

-¿Puede haber en los próximos días un reperfilamiento unilateral de títulos de deuda, como hizo Macri?

-No creo. Porque eso repercute muy negativamente sobre nuestro mercado de capitales, que necesitamos que se recupere fuertemente. Argentina necesita un mercado de capitales, para financiar la producción.

-¿Está previsto que en el corto plazo vaya Guzmán a Estados Unidos?

-Sí, el ministro va a anunciar cuando va a viajar. Está previsto que lo haga antes de fin de año.

-¿Los aumentos de jubilaciones se van a ejecutar antes de fin de año?

-La intención es hacerlo antes de fin de año, sí. Dependemos de las facultades que le estamos solicitando al Congreso.

-¿Es una suma fija que se integra de modo permanente?

-La suma fija va a formar parte de la jubilación.

-¿Por qué consideran que sirve la doble indemnización decretada ayer?

-Tenemos que parar la caída de la economía y proteger a nuestros trabajadores. Este año se perdieron 140.000 puestos de trabajo registrados. Es central contar con un incentivo fuerte para que no haya despidos. Por eso el Presidente instruyó a sus ministros para que trabajen en esta medida. Es por seis meses. Tenemos expectativa en que la economía se ponga en movimiento y empiece a crecer. Pero vuelvo a insistir sobre el angosto camino en el que estamos. Tenemos un eventual default virtual. No tenemos financiamiento y la expansión fiscal tiene que ser muy cuidada. Estamos en un camino muy estrecho y tenemos que lograr que funcione. Si logramos superar esta etapa de muchas restricciones, pensamos que en seis meses podemos empezar a quitar estas medidas, que son medidas de emergencia.

"Evo Morales tiene la libertad de decir lo que quiera porque es un refugiado"

-¿Cómo tomaron la advertencia del funcionario de EE.UU. Claver-Carone sobre que el Gobierno debía decidir entre apoyar la democracia o las dictaduras?

-Nosotros estamos con un dialogo muy fluido con el gobierno de EE.UU. El Presidente tiene buen diálogo, y obviamente tiene sus ideas y sus valores. En la asunción si bien existió ese episodio (Claver-Carone se retiró indignado) no es menos cierto que al día siguiente vinieron otros funcionarios de alta jerarquía y estuvieron reunidos con Fernández. Es una relación que el Presidente tiene definida como una relación estratégica que debe cultivar. Así se lo expresó a Trump cuando conversaron telefónicamente.

-Pero Claver-Carone hizo una disquisición, dijo que el Gobierno tiene que decidir si quiere ser abogado de las democracias o apologista de las dictaduras

-Bueno, Trump no dijo eso, y el Departamento de Estado tampoco. Nosotros lo dejamos en un plano individual. El Departamento de Estado nunca nos expresó esas dudas, todo lo contrario, y la conversación de Fernández y Trump no fue en ese tono, fue en un tono colaborativo, donde no se planteó ninguna duda de en qué lado estaba la Argentina

-Pero en el medio hubo algunas situaciones que pudieron haber alimentado esa reacción, como el tema de Evo Morales.

-Ese es un tema humanitario. Puede haber una discusión con otra interpretación sobre quién es Evo Morales, pero para nosotros siempre representó un valor y no lo vamos a ocultar. Como candidato electo y como presidente Fernández siempre tuvo la misma línea.

-¿Hubo alguna sugerencia sobre lo qué puede hacer Evo Morales? El canciller Felipe Solá dijo que no debe hacer declaraciones políticas

-No, eso si fuera asilado, pero como refugiado no tiene esa limitación

-¿Les preocupa que haga política desde la Argentina y que incidida en el proceso boliviano?

-No, el refugiado tiene los mismos derechos que un ciudadano argentino, con lo cual tiene libertad de expresión, de declarar, de pensar y decir lo que quiera. Nosotros no le vamos a restringir sus libertades.

-Fernández tiene una relación amistosa con ciertos líderes que Estados Unidos considera parte de un eje del mal, como Evo, Rafael Correa, Nicolás Maduro. ¿Como se sobrelleva esa diferencia?

-Tenemos una filosofía en relaciones exteriores que no es una cuestión partidaria. La Argentina, con gobierno radical o peronista, estableció una política de no intervención y autodeterminación de los pueblos. Quien rompe esa tradición es Macri, con lo cual nosotros vamos a recuperar esa tradición, que es la misma que tiene Uruguay, México, Francia. El grupo de contacto con el caso venezolano es parte de la política exterior de Fernández. Tenemos una posición de encontrar una solución democrática en Venezuela.

-¿En qué situación está hoy el vínculo con Brasil, tras las declaraciones cruzadas con Bolsonaro?

-Es un vínculo a construir, tenemos un vínculo comercial, de integración productiva, energética y hasta una visión de la defensa de la región compartidas. No vamos a ocultar que tenemos que mejorar la relación política con las autoridades.

-¿Cual será el primer viaje al exterior de Fernández?

-Todavía no está definido

-¿Puede ser Brasil?

-Sí, pero no está definido todavía. No está definido que no.

-El viernes estalló un conflicto con la Iglesia por el aborto...

-El protocolo lo que hace es agregarle facultades al que ya existía, el de 2007, es con casos extremos, con riesgo de vida o violaciones. Es decir, es un protocolo de salud que refleja lo que ya existe en el Código Penal. Es algo que debió haber salido cuando lo planteó Rubinstein y Macri lo sacó. Eso le dio una relevancia política a algo que no debió haberlo tenido.

-Pero desató un conflicto con la Iglesia?

-No, pero nosotros estamos en diálogo con la Iglesia. Somos respetuosos de nuestras creencias, pero nuestra lógica es de salud pública.

-¿Sigue en pie lo que dijo el Presidente de presentar un proyecto de despenalización?

-Sí.

-¿Podría ser en las sesiones de enero?

-No, pensamos que hay que darle más tiempo y trabajarlo bien, pero es parte de nuestra identidad y de lo que el Presidente planteó en campaña.

-¿Qué postura personal tiene sobre la despenalización?

-Yo estoy a favor.

Fuente: La Nación

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