jueves 09 de julio de 2020

Noticias | 1 jun 2020

Coronavirus en Italia

Italia: “El virus clínicamente no existe más”

La frase tajante de un destacado médico abrió la más espectacular polémica desde que estalló la pandemia, a fines de febrero.


TAGS: ITALIA, POLéMICA

Bastaron pocas palabras, claras, tajantes, para que estallara la más dura y espectacular polémica desde que el 21 de febrero estalló la pandemia del Covid-19 en Italia. La pronunció un personaje capaz de enfrentar como nunca a los científicos protagonistas en estos tres meses de la lucha contra el corona virus, elevados al estrellato por la gravedad letal de la infección. El profesor Alberto Zangrillo, que dirige la terapia intensiva y otros sectores importantes del hospital San Raffaele de Milán, el mayor centro médico privado del país, dijo: “Desde el punto de vista clínico, el Covid-19 no existe más”.

Una bomba. Detrás de las discusiones entra la política. Zangrillo es el médico personal del tres veces ex primer ministro Silvio Berlusconi, 83, benefactor empedernido del San Raffaele, donde ha sido operado varias veces, incluso del corazón. Un nosocomio de gran renombre que está jugando también un papel de primera línea en la batalla contra el coronavirus, junto con el sistema sanitario público que es el gran héroe de la contención de la pandemia.

Para entender los términos de la enconada polémica entre algunos de los científicos más influyentes en la lucha contra el Covid-19, hay que recordar que Italia fue el primer país europeo, desde el 21 de febrero, en sufrir la infección que se había iniciado en la ciudad de Wuhan, en China, a comienzos de 2020. En particular entre marzo y abril, los italianos recibieron el peor castigo en muertos y contagiados, una verdadera hecatombe en la Lombardía, la región más rica e importante del país, con capital en Milán, donde al parecer los muertos son muchos más de los que figuran en las cifras oficiales.

Actualmente Italia ha acumulado 33.415 muertos y más de 233 mil contagiados, de los cuales los que están actualmente enfermos han bajado a 42.075. Es evidente que la curva epidémica viene en descenso neto desde hace dos semanas. Los muertos fueron este domingo 75, cuando hace un mes llegaban hasta 900 cada 24 horas y los infectados, sobre todo en las regiones industriales del norte, ponían los pelos de punta.

Zangrillo afirmó que los hisopados nasofaríngeos realizados en los últimos diez días “tienen una carga viral cuantitativa absolutamente infinitesimal respecto a los que hemos realizado a los pacientes hace uno o dos meses”. Hablando por televisión aseguró que “desde el punto de vista clínico el virus no existe más”.

"Va a desaparecer para siempre"

Sus palabras inflamaron de inmediato las discusiones. Zangrillo echó leña al fuego señalando a las personalidades más importantes del Instituto Superior de Sanidad y de la Protección Civil como culpables de difundir “una serie de números que tienen evidencia cero, lo que ha llevado a bloquear a Italia”. Agregó que “nosotros hemos visto el drama y pedimos poder partir de nuevo velozmente, curar a la gente, volver a un país normal. Hay un solo número que vale: la evidencia”.

El profesor dijo que la evidencia mostraba “que nuestros primeros auxilios y servicios de terapia intensiva están vacíos”. Recordó que las otras dos epidemias que sufrió Italia en las últimas dos décadas, la Mers (o enfermedad de los dromedarios) y sobre todo la Sars (nacida en China) desaparecieron “para siempre” y lo mismo auspiciamos para esta tercera epidemia de corona virus”.

Muchos disparos polémicos de Zangrillo apuntaron sin mencionarlos a los miembros del Comité Técnico Científico que hace las recomendaciones estratégicas de lucha contra la pandemia al gobierno.

Uno de ellos salió inmediatamente al cruce del director de Terapia Intensiva del hospital San Rafael. El neumólogo Luca Richeldi, un científico prestigioso, respondió: “El virus circula actualmente y son equivocados estos mensajes que no invitan a la prudencia”.

Absoluto desconcierto

“Es cierto y da más seguridad que la presión sobre los hospitales se ha drásticamente reducido en las últimas semanas. No hay que olvidar que este es ante todo el resultado de las extremas medidas de contenimiento de la circulación viral adoptadas en nuestro país”.

Franco Locatelli, presidente del Consejo Superior de Sanidad, expresó “gran sorpresa y absoluto desconcierto” por los dichos polémicos de Zangrillo, “con frases como la que dice que el virus clínicamente no existe más. Basta simplemente mirar el número de nuevos casos de positividad del Covid-19 que se confirman todos los días, como demostración de la persistente circulación en Italia del nuevo coronavirus”.

También bajó a la arena, convertido en gladiador, el director científico del Instituto Spallanzani, la institución de mayor excelencia del país en enfermedades infecciosas. El profesor Giuseppe Ippolito, que también es miembro del Comité Técnico-Cientifico creado por el gobierno para luchar contra la pandemia, señaló: “Yo no soy pesimista, soy realista. Este virus es estudiado día por día, sin prejuicios. La disminución de los enfermos va atribuido al efecto de la cuarentena y es prematuro hacer previsiones. También acerca de una presunta segunda oleada del coronavirus”.

Ippolito agregó que “cuando tendremos las informaciones que el virus ha desaparecido, que se ha hecho bueno, lo leeremos en las revistas científicas. Por ahora no tenemos pruebas. No hay nada que haga pensar que el virus ha cambiado. Apenas serán disponibles nuevas informaciones será un placer poder comentarlas”.

Uno de los mejores especialistas en enfermedades infecciosas del país, Ippolito destacó: “Yo estoy muy contento que los casos disminuyan porque pusimos en campo medidas extremas de contenimiento. Pero no hay datos científicos de las 35 mil secuencias realizadas en el mundo que nos hagan pensar que el virus ha cambiado. El virus circula menos y por eso la gente tiene una exposición menor a la cantidad de Covid-19”.

El director científico del Instituto Spallanzani de Roma dijo que no hay facciones contrapuestas de científicos “divididos entre optimistas y catastrofistas. La diferencia es entre los que somos realistas y los que lo son menos”.

Con respecto a la situación en los hospitales, Ippolito dijo: “Soy feliz porque no hay ya tantas personas en reanimación, pero si no hubiéramos hecho todo lo que hicimos me pregunto adonde hubiéramos ido a parar. La polémica es inútil y estéril. Se habla de la segunda oleada de la infección para setiembre u octubre, pero yo creo que es demasiado prematuro hacer previsiones. Hemos conquistado una experiencia que nos permitirá poner orden en la asistencia territorial y hospitalaria. Tenemos que mejorar el servicio sanitario público. El sistema público es la única garantía para los ciudadanos, no el privado”.

El primario de enfermedades infecciosas del instituto Sacco de Milán, profesor Massimo Galli, dijo que “después de tantas preocupaciones, hay elementos para ser optimista. Es dificil que las organizaciones sanitarias se dejen tomar por sorpresa si crecen nuevos focos infecciosos. Hoy estamos todos más atentos. Hay algunas evidencias que después de semanas y semanas el virus no se muestra particularmente activo. No tenemos la certidumbre, pero si es cierto que hay una disminución de la potencia del virus, las personas que salen a la calle tendrán menos problemas”.

AFP.

El virólogo Matteo Basetti, director de la clínica de Enfermedades infecciosas del Policlínico San Martino de Génova, intervino en los intercambios polémicos: “En marzo había un movimiento continuo de ambulancias con las sirenas desplegadas en los primeros auxilio. Teníamos frente a nosotros un tigre asesino que muchas veces nos venció. Hoy en cambio luchamos contra un gato selvático domesticable. Es evidente que ha pasado algo”.

Según Bassetti “el virus es menos virulento, tiene menos carga viral y esto ha sido demostrado en el laboratorio del hospital San Rafael. También ha mutado, como verificó el laboratorio del hospital de Brescia. Actualmente no parece existir una patología grave ni una circulación grandísima el virus. Los datos de ayer de la Protección Civil miden un incremento de nuevos casos en todas las regiones del 0,1%. Se puede decir que la enfermedad es distinta de antes, pero el virus está ahí todavía. Por eso hay que mantener las distancia, usar el barbijo y lavarse siempre las manos. Al menos durante todo el mes de junio. Después podremos razonar sobre el futuro, cuando la epidemia esté bajo control”.

Fuente: Clarín

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