martes 11 de mayo de 2021

Noticias | 1 may 2021

El oxígeno en pandemia

La ruta del oxígeno: cómo funciona la industria del insumo más preciado de la pandemia de Covid

Dos empresas concentran entre el 90% y el 95% de la producción. El Gobierno los intimó a destinar el fluido exclusivamente al sistema de salud. El consumo es 200% superior a la era previa al coronavirus.


En el país, dos empresas producen entre el 90% y el 95 % del oxígeno que se utiliza para abastecer el consumo de la industria y del sistema de salud. La cifra restante corresponde a firmas regionales que cubren parte de la demanda de las provincias. Entre todas las compañías que participan de la industria, se estima que tienen una capacidad máxima de producción de 1.300.000m³ por día.

Desde el año pasado, la demanda de este gas comburente se incrementó masivamente, dado que representa un insumo indispensable en el tratamiento y manejo clínico de las complicaciones que presentan las personas hospitalizadas por coronavirus. La razón es sencilla. “La insuficiencia respiratoria es uno de los síntomas de este virus. A mayor lesión pulmonar, el requerimiento de oxígeno, que normalmente es de 21%, puede alcanzar la necesidad de ser administrado al 100%, tanto en pacientes con o sin ventilación mecánica”, explican fuentes médicas consultadas por este diario.

“Desde el comienzo de la pandemia hemos experimentado un aumento en el requerimiento de oxígeno medicinal, que comenzó a crecer marcadamente a partir de junio de 2020, y permaneció en una meseta alta de consumo hasta octubre. Desde ese momento, hubo una reducción parcial, pero se disparó exponencialmente durante este mes de abril de 2021.

En la última semana, el consumo es un 204% superior a los niveles anteriores a la pandemia. La generación de la compañía está en su máxima capacidad”, señalan desde la empresa Praxair, que en Argentina cuenta con cinco plantas productoras de oxígeno líquido, ubicadas en Pilar, Ensenada y Campana. Entre todas suman un volumen diario de 465 toneladas: 25 provenientes de Ensenada, 220 de Pilar y 220 de Campana.

Dos empresas concentran entre el 90 y el 95 por ciento de la producción de oxígeno en el país. Foto: Rafael Mario Quinteros

Dos empresas concentran entre el 90 y el 95 por ciento de la producción de oxígeno en el país. Foto: Rafael Mario Quinteros

 

"Antes de la pandemia, el oxígeno que consumían los establecimientos médicos que atendemos era de 126 TPD (toneladas por día). En estos momentos, esas cantidades alcanzaron las 383 TPD (toneladas por día). En los hospitales de la Provincia de Buenos Aires, el consumo se incrementó un 330% durante abril. Según el Ministerio de Salud, el abastecimiento, que depende en un 95% de proveedores privados, está garantizado de manera preventiva, por lo cual el gobierno provincial lanzó un plan de contingencia para ampliar la producción desde el sector público que incluye la instalación de 17 plantas móviles de oxígeno en las UPAs y una en Ensenada", agregaron las fuentes.

Por su parte, desde la empresa proveedora Gases Sudamericanos enfatizan que se está trabajando al límite de la capacidad. “Todo lo que se produce se envasa y entrega en tiempo real. Antes, la capacidad instalada era mayor a la demanda. Hoy, estamos llenando 400 cilindros por día y a granel, cargamos unos 40 tubos por hora”, remarcan desde la compañía, que tiene capacidad para producir 100.000m³ mensuales.

Uso medicinal del oxígeno

El uso del oxígeno medicinal abarca todos los entornos sanitarios. Constituye uno de los bienes esenciales para un centro de salud por sus diversas funciones, desde los quirófanos hasta las unidades de cuidados intensivos y las áreas de internación general. También tiene un papel importante en la atención domiciliaria.

Una resolución del Gobierno nacional dispuso  destinar el fluido exclusivamente al sistema de salud. Foto: Rafael Mario Quinteros

Una resolución del Gobierno nacional dispuso destinar el fluido exclusivamente al sistema de salud. Foto: Rafael Mario Quinteros

 

Es considerado un medicamento y, como tal, la ANMAT controla que se cumpla con los estándares de calidad, seguridad y eficacia para su uso. Debe tener una pureza del 98% y estar libre de monóxido y dióxido de carbono (Resolución N°1130/00).

“Se indica la suplementación con oxígeno en toda circunstancia clínica asociada a su disminución en sangre, como neumonía, insuficiencia cardíaca, edema pulmonar o ante una situación de ventilación mecánica artificial como una cirugía o cualquier proceso que requiera de un ventilador y tubo traqueal en la terapia intensiva. De modo que se les da de respirar a los pacientes para que incrementen su concentración sanguínea, sea por métodos invasivos o no”, ilustra Fernando Ríos, miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y  experto del comité de neumonología critica.

El oxígeno se administra de manera no invasiva en una escala que va de 0 a 15 litros por minuto. Por ejemplo, los pacientes con neumonía y requerimientos de alto volumen de este insumo están incrementado el consumo entre 5 y 6 veces del estándar que suele ser entre 2 y 3 litros por minuto. En pacientes con una mayor gravedad, pueden requerir formas de administración con sistemas de reservorios o altos flujos, que conlleva a un consumo entre 5 y 7 veces el estándar.

Para administrar su entrega a los pacientes según su necesidad, los médicos controlan su concentración en el torrente sanguíneo mediante un análisis de sangre o un sensor colocado en la punta del dedo (pulsioximetría). Una vez determinado el nivel necesario, se ajusta su flujo (cuánto oxígeno necesita la persona afectada por minuto) mediante la oximetría.

El proceso de producción de exígeno

Uso industrial del oxígeno

El oxígeno es un gas comburente, es decir, facilita la combustión de materiales inflamables. El de grado industrial tiene, en principio, los mismos componentes que el medicinal porque ambos procesan la misma materia prima: aire. La diferencia radica en que el primero sale sin tratamiento. En cambio, el segundo debe estar prefiltrado (reducción de humedad) y requiere certificación del nivel de pureza.

“Es para evitar bacterias y liberarlo de cualquier otro tipo de gas, ya que en la atmósfera se pueden encontrar contaminantes como monóxido de carbono, dióxido de carbono, vapor de agua e hidrocarburos”, aclara María Regina Caminos, ingeniera industrial y socia gerente de GPE consultores.

Principalmente, se utiliza en la fabricación de acero, ampollas para vacunas, procesos de soldadura, de combustión, de productos químicos sintéticos, incluyendo amoníaco, alcoholes y varios plásticos y rubro alimenticio. “La mayor parte del oxígeno comercial se produce mediante una variación del proceso de destilación criogénica de aire”, indica Susana Socolovsky, doctora en Ciencias Químicas de la UBA, consultora en asuntos científicos y regulatorios.

Regina Caminos explica que en la parte alta de la columna de destilación se separa el nitrógeno gaseoso, por ser el componente más volátil; mientras que el oxígeno se recoge líquido por la base de la misma. “Esta mezcla se puede obtener en plantas de oxígeno con capacidades que varían desde la pequeña (pocos litros por minuto) a la gran escala (120 toneladas por día) y que operan con sistemas de tamices moleculares de tecnología PSA (absorción con cambio de presión, por sus siglas en inglés)”, ilustra.

Y reflexiona: “Utilizar el oxígeno industrial con fines médicos quizá ayudaría a resolver el problema de manera momentánea, pero si su empleo es frecuente podría traer efectos secundarios como irritación pulmonar”.

 

 

CÓMO SE PRODUCE PARA USO MEDICINAL

El oxígeno es un gas incoloro, inodoro e insípido que constituye alrededor del 21% del aire que respiramos. Los pulmones lo toman del aire y lo transfieren al torrente sanguíneo. Muchas enfermedades, particularmente las pulmonares, reducen su cantidad, situaciones que requieren la administración de oxígeno medicinal, que se produce por la destilación fraccionada. Por métodos de compresión-descompresión se logra el enfriado del aire hasta una temperatura aproximada a los -183°.

Fuentes de la industria consultadas por Clarín explicaron en qué consiste el proceso de destilación del aire en el ambiente que está compuesto por 78 % de nitrógeno, 21 % oxígeno y otros elementos en menor cantidad como argón, polvo, hidrocarburo y humedad.

Primero, el aire es succionado de la atmósfera por un compresor y atraviesa una caseta de filtros autolimpiantes donde se elimina la mayor parte de impurezas. Luego, es comprimido para pasar a pre enfriamiento. Se intercambia el calor del aire comprimido con agua fría proveniente de una bomba centrífuga (la alúmina activada y la malla molecular purifican el aire absorbiendo dióxido de carbono, hidrocarburos y humedad).

El aire comprimido se expande en una turbina y pasa a las columnas de separación. El oxígeno se ubica en una de destilación y se almacena dentro de termos criogénicos aislados en forma líquida (esperando trasvasarse) o vaporizada para envasarse en cilindro de alta presión. En todas las plantas hay farmacéuticos que liberan lotes y certifican el nivel de pureza del oxígeno medicinal.

¿Cuántas horas se tarda en producirlo? La duración depende del estado de la planta y del tipo de arranque. Si es en caliente, porque la planta está en constante producción, lleva 4 horas. Pero, si es en frío, Praxair estima que en este caso se puede demorar hasta 24 horas.

 

CÓMO SE ALMACENA Y DISTRIBUYE

El almacenamiento del oxígeno medicinal debe cumplir con especificaciones técnicas precisas para eliminar remanentes o residuos de otros productos. Se lo puede hacer en cilindros de alta presión, de hasta 10 metros cúbicos, que se identifican por ser de color blanco y estar rotulados con una cruz griega de color verde, en donde el oxígeno se encuentra comprimido en estado gaseoso, dejando de ser líquido por medio de vaporizadores (el camión cisterna lo transporta en forma líquida). También, en tanques criogénicos en los cuales se almacena y transporta. Para oxígeno líquido incluso sirven los termos criogénicos (tanques menores de 100 a 150 metros cúbicos de capacidad).

Después del llenado, todos los cilindros permanecen en cuarentena hasta que el Director Técnico proceda a su liberación, previo control de calidad. “En términos generales, el oxígeno se produce a granel en nuestras plantas y se distribuye con una flota de camiones cisternas para abastecer a los tanques criogénicos que tienen los distintos establecimientos de salud en todo el país. El oxígeno que producimos también es envasado y distribuido en cilindros de alta presión”, indican desde Praxair.

Ríos especifica que en las instituciones de salud existen tres formas de almacenado y distribución: en tanques (lo carga un camión), por ductos (pequeños caños que se liberan hacia la pared por distintos conectores) y por tubos (permiten la movilización del paciente con administración de oxígeno). Las zonas de almacenamiento deben estar limpias, secas, ventiladas y libres de materiales combustibles.

 

MARCHAS Y CONTRATIEMPOS

La Resolución Conjunta 6/2021 de los Ministerios de Salud y Desarrollo Productivo, publicada este jueves, determina que todos los productores de oxígeno líquido en el territorio nacional deben abastecer la demanda de los establecimientos asistenciales y/o productivos del sector de la salud con carácter exclusivo y, a la vez, se los intimó a incrementar su producción hasta el máximo de la capacidad instalada.

Marcelo Torres, a cargo de Respiflow SA, una compañía que desarrolla el servicio de atención domiciliaria y que está autorizada por ANMAT para la distribución de oxígeno medicinal a pacientes de obras sociales y sindicales, le cuenta a este diario: “Estamos instalando de 40 a 50 equipos diarios con 6 m³ cada uno (300 m³ por día) cuando antes de la pandemia eran entre 6 y 7. De cada 10 pacientes, 5 o 6 tienen covid”.

El alquiler mensual de cada cilindro tiene un valor que ronda los $ 2500 y $ 3000, mientras que cada carga va de $ 2800 a $ 3000. En el mercado, el costo de compra de cada uno de estos envases al proveedor le sale $ 25.000 y cada 5 años tiene la obligación de hacerle una prueba hidráulica en la que se rotula la fecha de vencimiento hasta la próxima revisión, según explica Torres.

“Antes que la producción, el problema actual reside en la logística de la distribución. Mientras que los proveedores deben abastecer varias veces por semana a los tanques de oxígeno de los hospitales, los tubos  para transporte de pacientes están en falta por el aumento de la demanda”, reseña Martín Stryjewski, jefe de internación del CEMIC y miembro de la comisión directiva de SADI.

Fuente: Clarín

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