domingo 05 de diciembre de 2021

Noticias | 22 nov 2021

INDEC

Uno de cada tres hogares que antes era de clase media, ahora es pobre

El nivel de vida de este sector socioeconómico no se condice con los ingresos que entran al hogar. De esa tensión, sale a relucir que en realidad uno de cada tres hogares que era de clase media es pobre.


Según informó la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una familia tipo -conformada por dos adultos mayores y dos menores- necesitó en octubre de $30.925 para satisfacer las necesidades energéticas y proteicas mínimas, número que delinea el umbral de indigencia. La cifra asciende a un mínimo de $72.365 por familia para cubrir otros bienes y servicios no alimentarios, y así no ser considerados pobres.

“Sabemos que durante el primer semestre del año el 41% de las personas eran pobres, pero en términos de su capacidad de consumo es relevante saber si su ingreso está cerca de la línea de pobreza o lejos”, diferenció un informe reciente de la consultora económica Ecolatina. Es decir, no es lo mismo que una familia tenga ingresos $5000 superiores al umbral de pobreza, que por $50.000.

Al analizar cuál es la distancia entre ambas variables y calcular la distribución de personas de acuerdo con el diferencial entre ingresos y línea de pobreza del hogar en el que habita, el estudio arrojó que el 2,4% de las personas viven en hogares que apenas tienen un ingreso 5% superior a su propia línea de pobreza (la cual dependerá de los integrantes del hogar, sus características etarias y de género).

“Entender la situación de los hogares argentinos con respecto a su cercanía con la línea de pobreza es importante porque habla de su capacidad de consumo, pero nada dice respecto a sus pautas y deseos. Un hogar puede no ser pobre y tener ingresos para consumir bienes no esenciales, pero en qué los gastará depende de su nivel socioeconómico”, diferenció.

Si únicamente se hace foco en la línea de pobreza, se están midiendo las capacidades materiales de un hogar. En cambio, si también se observa el nivel socioeconómico, se tiene información sobre las pautas de consumo y de capital humano. Al unir ambos enfoques, los cuales son complementarios, se pueden comprender el proceso de tomas de decisiones.

 

Distribución porcentual de personas pobres y no pobres por nivel socioeconómico, según Ecolatina Distribución porcentual de personas pobres y no pobres por nivel socioeconómico, según Ecolatina

Algunos ejemplos. En líneas generales, un hogar con un nivel socioeconómico ABC1 suele tener un alto nivel educativo, el principal sostén es un empleado en relación de dependencia en un puesto jerárquico que vive solo o en un hogar en el que hay un segundo ingreso. Del otro extremo, los hogares D2E tienen un solo aportante de ingresos, tienen un bajo nivel educativo y la fuente de ingresos es informal e intermitente.

“Típicamente los hogares C2, C3 y D1 son considerados clase media alta, típica e inferior, respectivamente. Lo normal es que un hogar D2E sea pobre y uno ABC1 no lo sea, pero en la clase media es donde encontramos un mix interesante”, agregaron.

Durante el cuarto trimestre de 2017, previo a la crisis del Gobierno de Cambiemos, solo el 14% de los hogares de clase media era pobre. Sin embargo, el número se duplicó como consecuencia de las crisis de 2018, 2019 y la cuarentena de 2020. ¿El resultado? En el primer trimestre de este año la cifra ascendió a un 33% de los hogares.

Hay una nueva tensión entre lo que una buena parte de la clase media quiere y está acostumbrada (enfoque de nivel socioeconómico) y lo que puede (enfoque línea de pobreza). Los cambios en precios relativos (ingresos versus línea de pobreza) determinarán la dirección que tome la pobreza de las distintas clases sociales, pero el riesgo de que el 40% de pobreza de la población general, y el 33% de clase media, no sea el techo es alto”, advirtió Ecolatina.

Distribución porcentual de personas pobres y no pobres por nivel socioeconómico, según Ecolatina Distribución porcentual de personas pobres y no pobres por nivel socioeconómico, según Ecolatina

Para los economistas, una “situación delicada como la expuesta” solo es reversible en la medida que el Gobierno adopte las políticas económicas, sociales, demográficas y sanitarias de largo plazo necesarias para una reducción sostenida -y sostenible- de la pobreza. La advertencia en números: un aumento de los precios del 10% aumentaría la pobreza en 6%. Por el contrario, un incremento de los ingresos 10 puntos superior al de los precios, reduciría la pobreza en un 6%.

“Los riesgos no son simétricos y, dada la cantidad de precios que mantienen hoy un valor artificial producto de imposiciones del Gobierno (productos de consumo masivo, bienes transables que siguen la evolución de un tipo de cambio apreciado, servicios privados cuyo precio está controlado por el Ejecutivo, servicios públicos congelados, etc.), es probable que el diferencial entre ingresos y precios sea negativo una vez que estos controles se levanten”, cerró.

Fuente: La Nación

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS