En un contexto de caída de la actividad y numerosos cierres de empresas, Argentina quedó como el país con mayor caída de la actividad fabril del mundo, mientras el resto de las naciones de la región crecen.
En un contexto de caída de la actividad y numerosos cierres de empresas, Argentina quedó como el país con mayor caída de la actividad fabril del mundo, mientras el resto de las naciones de la región crecen.
Así surge de un informe de la consultora Audemus, que detalla que en los últimos dos años la actividad industrial argentina cayó en promedio 7,92%.
Los datos de Audemus precisan que, en el mismo período, Brasil creció 3,5 por ciento en materia de producción fabril; Chile un 5,3 y Uruguay un 4,5 por ciento. “No es el contexto global sino la política económica local”, explican para darles explicación a números tan enfrentados.
En perspectiva, en Hungría el declive alcanzó el 8,2%, en Bulgaria, 6,7%; en Alemania, 6,3%; en Canadá, 5,2%; en Italia, 4,8%; y en Países Bajos, 3%.
“La región europea se encuentra golpeada por el incremento de costos energéticos en el último lustro, la creciente competencia de productos chinos y los aranceles impuestos por la administración de Trump. Por otra parte, la crisis de nuestra industria es bien específica, lo cual queda claro cuando se observa el desempeño de otros países de América Latina”, precisa Audemus.
Por el contrario, Taiwán se destaca como el país de mayor crecimiento, con un alza de 32,3%, seguido por Vietnam (23,8%), Egipto (19,5%), Costa Rica (16,3%), China (13,3%), Rusia (13%) y Singapur (12,8%).
“En Argentina, en cambio, la crisis manufacturera responde fundamentalmente a decisiones de política económica doméstica: un tipo de cambio apreciado que erosiona la competitividad, una apertura comercial acelerada y sin selectividad sectorial, y la ausencia de cualquier instrumento de política industrial activa”, resaltó el informe.
Asimismo, también se precisa que, en dos años de gestión de Javier Milei, 2.436 empresas industriales dejaron de realizar aportes al sistema de ART —lo que refleja su cierre efectivo o su reducción a una actividad mínima—. Esa cifra representa casi el 5% del total de firmas industriales del país.
La caída en el número de empresas fue pronunciada y sostenida, al punto de encaminarse a perforar los mínimos registrados durante la pandemia.
Aquellas que aún se sostienen atraviesan un panorama delicado: el uso de la capacidad instalada se ubica en 57,9%, el nivel más bajo en 10 años, salvo la pandemia. Así, las plantas industriales operan a menos de 6 de cada 10 unidades de su potencial.
En cuanto al empleo, la industria sumó así 23 meses consecutivos a la baja en el comparativo interanual y 16 de 26 meses en caída en el comparativo intermensual. “Respecto a noviembre de 2023, último mes de la administración anterior, la destrucción neta de puestos industriales ascendió a 79.150 empleos”, destacan.
A nivel sectorial, 18 de 19 ramas registran menor cantidad de empleo que a finales de 2023 (las mayores contracciones relativas se dan en prendas de vestir, cuero y calzado y en textiles).