martes 19 de mayo de 2026

Noticias | 19 May

Salud

Uno por uno: los cinco lugares de Ushuaia donde buscarán el origen del brote de hantavirus en un crucero

El operativo incluye capturas de roedores y muestreos ambientales en puntos clave para determinar si puede haber presencia del virus Andes Sur asociado con los contagios en el buque MV Hondius



Científicos del Malbrán, que depende del Ministerio de Salud, y personal de Parques Nacionales empezaron a colocar trampas para atrapar roedores en Ushuaia

 

Dos semanas pasaron desde que el brote de hantavirus a bordo de un crucero que había zarpado del puerto de esta ciudad provocara una alerta internacional. A partir de este lunes, recién, se desplegaron en cinco puntos de áreas naturales de la zona las tareas de captura de roedores silvestres y toma de muestras para la investigación epidemiológica y ambiental local.

 

En el operativo, que incluye la colocación de trampas, la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental de la cartera sanitaria de Tierra del Fuego trabaja con un equipo de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis-Malbrán), que llegó este lunes por la tarde. También interviene personal de Parques Nacionales.

 

“Las tareas se van a desarrollar en sectores seleccionados de acuerdo con criterios ecológicos y ecoepidemiológicos asociados a la presencia de especies reservorio del hantavirus, priorizando además áreas con baja circulación de personas para garantizar la seguridad de la población y el adecuado desarrollo de las actividades de campo”, informó el Ministerio de Salud nacional a través de un comunicado difundido este lunes.

 

Esperan capturar ejemplares del ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), reservorio conocido del virus hanta Andes Sur en la zona de bosques andinos patagónicos, y también otras especies presentes en esta región, como la olivácea o de pelos largos (Abrothrix hirta y A. olivacea).


Los ratones colilargos, representados por varias especies del género Oligoryzomys, son reservorios de distintos genotipos del virus hanta distribuidos en el país: una vez infectados, pueden eliminar partículas virales al ambiente durante largos períodos.

 

En el caso del virus Andes, según coinciden especialistas consultados por LA NACION, el único reservorio natural es el colilargo del sur. Otras especies, como la olivácea o de pelos largos, pueden infectarse y transmitir la enfermedad, pero durante un período muy breve, ya que su sistema inmunológico desarrolla anticuerpos que eliminan el virus, lo que impide su transmisión sostenida al ambiente.

 

El equipo de tres biólogos del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) colocará durante la semana trampas en sectores dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego y en al menos otros cuatro sitios ubicados más allá del relleno sanitario que quedó bajo la lupa tras la versión de que la pareja neerlandesa de ornitólogos a partir de la cual se dieron el resto de los contagios en el MV Hondius podría haber visitado sus inmediaciones, como suelen hacerlo observadores de aves propias de esta zona.


Esos lugares incluyen Playa Larga, Baliza Escarpados, los alrededores del Camping Olivia y la Estancia Túnel. También relevarán las inmediaciones del basural a cielo abierto. Esas tareas ya arrancaron este lunes, avanzada la tarde, y se los pudo ver en las inmediaciones del mirador donde está la baliza y sigue un camino de ripio a la estancia abandonada.

 

Hasta ahora, lo que se conoce es que estos roedores están presentes desde Neuquén hasta Tierra del Fuego, no así el virus Andes, cuya circulación documentada llega hasta Chubut. Así, también, lo confirmaron a LA NACION investigadores del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic) del Conicet, que monitorean el ambiente y la fauna local.

Tienen el registro histórico más completo, desde la década del 90 y hasta hace meses apenas, de la población fueguina de colilargos. Ya casi no trabajan con trampas: en el Laboratorio de Ecología Molecular utilizan ADN ambiental para el monitoreo. El último, a punto de publicarse en una revista internacional, incluye resultados sobre las distintas poblaciones de la fauna fueguina desde Ushuaia hasta Río Grande a partir del ADN identificado en muestras de agua de los ríos.

 

Sin casos


Lo que no se ha detectado en la isla al momento es la presencia del virus hanta; autoridades y lugareños coinciden en que es muy poco probable, si no imposible, que ocurra con las capturas del Malbrán. Es que en la provincia tampoco hay casos de hantavirus que sean autóctonos (es decir, personas que hayan contraído la infección en la isla). Para los investigadores, en tanto, determinar si puede o no haber presencia del Andes Sur en la isla es una “oportunidad” para estudiarlo.

 

“La selección de estos sitios responde a las características ambientales y a los hábitos de las especies de roedores de interés sanitario, principalmente Oligoryzomys longicaudatus, Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea, vinculadas a la transmisión del hantavirus en ambientes naturales del sur del país", señalaron desde el instituto Malbrán a través de un comunicado, antes de la llegada del equipo a esta ciudad.

 

En la Estancia Túnel, montarían hasta el viernes próximo el espacio de trabajo: un laboratorio de campaña. Al lugar, según pudo constatar LA NACION, solo se puede llegar a pie en una caminata de más de una hora. “Se realizan procedimientos de identificación de especies y toma de muestras de sangre y tejidos. Son acondicionadas en envases de seguridad y se almacenarán transitoriamente en instituciones de la zona en freezers a -80 °C hasta su traslado" al INEI, que es el laboratorio nacional de referencia para hantavirus de la Anlis.


Una vez ahí, las analizarán para detectar anticuerpos contra la enfermedad. Si es así, se avanza con más estudios para determinar de qué variante viral se trata.

 

“Los operativos contemplan recorridas de reconocimiento ambiental y la instalación de trampas para la captura de pequeños mamíferos con cebos para las especies buscadas. Se colocan de día y permanecen durante la noche porque estos roedores tienen hábitos predominantemente nocturnos”, indicaron desde el Malbrán a través del comunicado de la cartera nacional.

 

El grupo, de unas diez personas, comenzó a trabajar en las áreas previstas. Colocaban las trampas y seguían viaje con las camionetas. Utilizaban elementos de protección, como guantes y barbijos. Ingresaron en el Parque Nacional Tierra del Fuego, donde el equipo del Cadic detectó en sus monitoreos la mayor densidad de población de colilargos. Sus áreas boscosas estuvieron dentro de los puntos en los que se buscará atrapar ejemplares para la toma de muestras. En una de esas paradas, cuando ya caía la tarde, la agencia AFP pudo captar a los biólogos del Malbrán en la zona de Baliza Escarpados.

 

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