El cambio que durante meses se discutió en el mercado de las telecomunicaciones empieza ahora a llegar a los usuarios. Alrededor de 6 millones de clientes móviles de Movistar pasarán a Metrotel, que operará esas líneas bajo la marca Tuenti, como parte de la desinversión que debió realizar Telecom para completar la compra de Telefónica en la Argentina.
Movistar comenzó esta semana a comunicar la transferencia a los clientes alcanzados. El proceso será automático, gradual y por etapas, y las comunicaciones individuales se extenderán hasta fines de noviembre.Para el usuario, en principio, el cambio debería ser bastante menos complejo de lo que supone la operación empresaria: no tendrá que hacer ningún trámite ni cambiar el chip, conservará su número y mantendrá las condiciones de su plan, su crédito disponible y la modalidad de pago.
La operación, sin embargo, implica mucho más que un cambio de marca. Metrotel pagará u$s 450 millones por los 6 millones de clientes y los activos asociados, entre ellos sistemas de gestión y espectro, y se prepara para convertirse en el tercer operador integral del mercado argentino.
La principal modificación será que el servicio dejará de estar bajo la marca Movistar y pasará a Tuenti, que será operada por Metrotel.
El traspaso alcanza a aproximadamente 6 millones de clientes móviles y a unos 200.000 usuarios de Internet fija. Movistar aclaró que la migración se realizará por etapas y que cada cliente recibirá información sobre cuándo y cómo se producirá el cambio.
Los clientes conservarán su número. La transferencia no supone la baja de las líneas ni la necesidad de contratar un nuevo servicio.
El paquete adquirido por Metrotel contempla la cartera de clientes y los elementos necesarios para continuar prestando el servicio. En la operación también se transfieren los contratos, números y el historial asociados a los usuarios.
Por eso, para los clientes alcanzados, el cambio de operador no equivale a cambiar de número.
No. Los clientes alcanzados por la migración no deberán cambiar la tarjeta SIM. Tampoco deberán realizar una gestión para activar nuevamente la línea.
Es uno de los puntos en los que la transición será prácticamente invisible para el usuario. El cambio de operador se realizará sobre la infraestructura y los sistemas involucrados en la transferencia.
Las condiciones actuales no serán modificadas como consecuencia de la transferencia o, según informó la compañía, podrán ser mejoradas.
La compañía también aseguró que los clientes conservarán el crédito disponible y la modalidad de pago que habían elegido.
Esto significa que el traspaso a Tuenti no implica, por sí mismo, que los usuarios deban elegir un nuevo plan.
El objetivo es que no. Las condiciones de la operación fueron diseñadas para que Metrotel pueda prestar el servicio desde el comienzo sin tener que construir de inmediato una red móvil propia.
Durante la transición, Telecom deberá garantizarle acceso a infraestructura de Telefónica. Esto incluye RAN sharing, roaming nacional e internacional y co-ubicación de equipos. También deberá mantener el acceso a los sistemas de gestión comercial.
El plazo mínimo establecido para ese acceso es de tres años, renovable hasta que Metrotel tenga una red propia operativa.
Por eso, el cambio de operador no debería traducirse en una modificación inmediata de la experiencia de conectividad. Movistar, de hecho, comunicó que los clientes mantendrán la misma calidad de servicio.
No habrá un único día de cambio para todos los clientes. El proceso será gradual y por etapas.
Las comunicaciones individuales comenzaron el 19 de octubre y se extenderán hasta fines de noviembre. Movistar señaló que informará a cada cliente alcanzado sobre las distintas etapas y modalidades de implementación.
La transferencia de los activos está prevista para fin de año.
Una vez efectuada la migración, los clientes tendrán como canales de atención los de Tuenti:
Movistar también indicó que las comunicaciones oficiales se realizarán de manera individual y mediante sus canales de atención.
Una operación de u$s 450 millones
El paquete que recibe Metrotel es consecuencia directa de la fusión entre Telecom y Telefónica. Telecom compró los activos argentinos de Telefónica por u$s 1245 millones, pero la integración de Personal y Movistar hubiera dejado al grupo con cerca del 58% del mercado móvil.
Para preservar un escenario con tres operadores, la autoridad de competencia exigió la transferencia de seis millones de líneas móviles: cuatro millones en el AMBA y dos millones en el resto del país.
Metrotel fue propuesta como adquirente en agosto y recibió la aprobación correspondiente en septiembre. Finalmente, la empresa acordó pagar u$s 450 millones por los clientes y los activos asociados. La transferencia completa está prevista para fin de año.
El paquete también incluye 211.400 clientes de banda ancha fija en 28 localidades. En conjunto, equivalen a unos 400.000 hogares.
Qué hará Metrotel después de recibir los clientes
La llegada de los seis millones de usuarios es apenas el comienzo del proyecto. Metrotel deberá ahora diagnosticar la nueva operación y definir un plan de inversiones en infraestructura fija, móvil y de tecnología
.
La compañía tiene previsto analizar dónde tiene sentido desplegar sitios propios y cuánto invertir en infraestructura de IT y red. Para financiar ese salto de escala será importante el cambio de accionistas producido antes del cierre de la operación.
A principios de octubre, Nippur Fiber Holdings, integrada por Luis María Blaquier y Sebastián Caputo, adquirió el 51% de Metrotel, mientras que el 49% restante quedó en manos de Beacon, fondo de Ralph Booth. Riverwood Capital y Blackstone salieron de la compañía.
El nuevo esquema de propiedad llega, justamente, cuando Metrotel necesita capital para dejar de ser solamente un jugador corporativo y construir una compañía de telecomunicaciones con escala masiva.
La elección de Tuenti no es casual. Metrotel había analizado distintas alternativas para su desembarco en el negocio móvil y finalmente decidió utilizar una marca que ya tiene reconocimiento entre los usuarios de telefonía celular.
Tuenti representa aproximadamente el 30% de la base de clientes que recibirá Metrotel. El perfil de esos usuarios —jóvenes y profesionales independientes— coincide con el segmento que la compañía pretende desarrollar bajo la nueva propuesta.
La estrategia apunta a abonos simples y una atención fuertemente digital, en línea con un modelo similar al que utilizan nuevos jugadores tecnológicos del sector.
Por qué Metrotel entra al negocio móvil
El salto es especialmente significativo porque Metrotel hasta ahora estaba concentrada en el mercado corporativo. La compañía construyó su negocio alrededor de empresas, conectividad, servicios de infraestructura y fibra óptica.
Cuenta con más de 8500 kilómetros de fibra propia, además de servicios de conectividad, telefonía IP, nube y data centers. En 2025 facturó $80.347 millones, equivalentes a unos u$s 55 millones, y registró un EBITDA de $35.014 millones, unos u$s 24 millones.
La adquisición cambia por completo esa escala. Con seis millones de líneas móviles y más de 200.000 conexiones de banda ancha fija, Metrotel pasa de jugar principalmente en empresas a competir también por el consumidor final.
La compañía venía buscando justamente esa expansión. En febrero, su CEO, Sebastián Bardengo, había anticipado a El Cronista que el crecimiento podía venir de adquisiciones y de una mayor presencia en negocios masivos, en un mercado donde la escala resulta cada vez más determinante.